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lunes, 28 de diciembre de 2009

Frabricio Simeoni presentó su poemario “El prontuario de la luciérnaga”


“Hay una animalidad humana que en definitiva está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad; gente que confunde pena de muerte con justicia o inimputabilidad con mano dura…”, dijo el autor.

por Graciana Petrone
Despojado de toda sensibilidad, con una visión cosmogónica, mágica y por momentos cruda de los insectos, reptiles y otros animales, Fabricio Simeoni construyó su último libro “El prontuario de la luciérnaga” (Ediciones Papeles del Boulevard), publicado recientemente. Un bestiario de poemas cortos en donde el escritor y periodista no sólo deshace sin contemplaciones las emociones profundas, sino también las palabras. Con una evidente madurez discursiva arbitra el silencio, los espacios en blanco, el repudio, la domesticidad o la indiferencia hacia el universo animal y relata lo inobservable para muchos, para convertirlo en escenas espasmódicas, palpables y diversas.
En una entrevista exclusiva para El Fisgón Digital Simeoni contó de qué manera surgió “El Prontuario de la luciérnaga”, de sus trabajos anteriores y de su particular mirada del mundo. “Hay una animalidad humana que en definitiva está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad; gente que confunde pena de muerte con justicia o inimputabilidad con mano dura…”, dijo el autor.

¿Cómo surge El prontuario de la luciérnaga?
En 2004, un amigo y ex editor, Abelardo Nuñez, con quien dirigíamos y coordinábamos juntos la revista literaria Los Lanzallamas, me pidió que le escriba textos cortos para una serie de trabajos en técnica origami (una técnica oriental con papel plegado). El tenía pensado hacer una serie de grullas y animalitos para realizar muestras, pero todos objetos únicos y artesanales que no los producía en serie. Yo me había quedado con ganas de continuar mi primer libro de poemas, “Rey piojo”, que también tiene una cosa muy afectiva y visceral sobre los animales. Armé una serie de 20 o 25 poemas para los trabajos en técnica origami de Nuñez y así se inició parte de “El prontuario de la luciérnaga”. Finalmente, realizó las muestras con sus objetos y mis versos pero yo continué escribiendo. Fue el bestiario más extenso que armé en toda mi vida.

¿Por qué la percepción a través del mundo animal?
En lo personal, el mundo animal es parte de mi vida y de algunas situaciones muy particulares. No sé porqué exactamente (y a modo lacaniano lo digo) hay como una animalidad humana que me representa y una humanidad animal que contrasta con eso. Esa animalidad humana que, en definitiva, está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad. Gente que confunde pena de muerte con justicia, inimputabilidad con mano dura. Al prender la televisión y escuchar frases de Tinelli, de Mirta Legrand o Guillermo Andino, nos damos cuenta que hay una animalidad humana completamente repudiable.

El factor humano desplegado en el libro, ¿está entonces despojado de toda sensibilidad?
Totalmente, es la palabra que yo utilizaría si me piden que identifique al libro desde todo punto de vista. Yo diría: despojo en todo sentido y la insensibilidad es un elemento fundamental. Hay también una regresión oral si se quiere, o más anal (por seguir mencionando a Freud) donde la mascota y lo doméstico eran elementos muy representativos en mí. Yo tenía desde canarios, hamsters, perros, hasta tortugas y con cada uno vivía experiencias diferentes. Lloraba si un pajarito se volaba de la jaula o cuando mi vieja me decía que no podíamos tener tantas mascotas. Cuando crecí, el animal tomó como una especie de indiferencia porque me alejé de ese aspecto que me movilizaba tanto. Luego, en la adolescencia, me vinculé a ciertos sesgos temerosos, le temía demasiado a las arañas o le tenía asco a las cucarachas.

Esas referencias no se alejan demasiado del común denominador de la gente: asco a las cucarachas o miedo a las arañas, ¿pero su inmovilidad le hace tener observaciones más directas o sensaciones más punzantes?
Absolutamente. Pasaba horas durante el verano en el patio de casa y me quedaba observando. He pegado gritos y despertado a los vecinos por tener un mamboretá sobrevolando mi cuello, cuando son totalmente inofensivos. Otras veces, me ocurría que no podía apreciar la magnitud del bicho que me caminaba por la espalda. La insensibilidad a la que me refiero, que está plasmada en el libro, no se trata de la corporal.

¿Es aquella insensibilidad no tangible…?

Exacto. Pero el despojo, además de darse desde esa insensibilidad que usted mencionó, también se da, a posteriori, desde lo técnico, desde la imagen, en la palabra en si misma, en la hoja en blanco, en el acto comunicacional propiamente dicho. Desde el relativismo hasta la ambigüedad. Desde lo lúdico hasta lo conceptual… Son muchos aspectos desde donde se trabaja el despojo.

Poemas cortos y concadenados que ofrecen una lectura vertiginosa
Me gusta que el libro pueda ser releído. Juego mucho con el silencio, con la hoja en blanco y con el despojo de palabras. La relectura provoca la posibilidad de revalorizar o regenerar el deseo. Uno, habitualmente, vive de manera muy vertiginosa y se suele leer de la misma manera. Pero ese vértigo debe estar acompañado por un cierto tedio en el lector para que revitalice el proceso y diga: ‘Cierro el libro porque me abrumó’ y al día siguiente vuelva a abrirlo porque sintió que le podía decir algo más…
Algunas consideraciones sobre el autor
Fabricio Simeoni nació en Rosario en 1974. Es periodista, escritor y trabaja en planta permanente del Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, en el equipo de Prensa y Difusión de Plaza Cívica. Fue coordinador de las revistas literarias “Boga” y “Los lanzallamas”. También, trabajó como columnista en el programa 10 puntos, de Louis Novaresio, que se emite por Radio 2, donde realizaba micros sobre filosofía adaptados a la realidad política. Según él mismo cuenta, pudo ensamblar la parte filosófica con la política sin volverse demasiado intelectual para evitar el tedio de los oyentes y de esa manera decir muchos conceptos que incorporó. Conduce también, junto a tres amigos, un programa de Radio en vivo: La cofradía del tío Ben, que se emite por FM TL.
En Mayo del año 2005 fue declarado "Artista distinguido" en Rosario por su trayectoria poética, literaria y periodística por el Honorable Concejo Municipal. En Diciembre de 2006 recibió la distinción como "Artista de la Provincia de Santa Fe", por la Cámara de Diputados de mi provincia, también en homenaje a su trayectoria.En 2007, su libro “Cavidades de recreo”, escrito en forma conjunta con Fernando MArquínez, recibió el primer premio de cuentos Felipe Aldana.
Dirige talleres literarios en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, en el Penal nº 5 de la cárcel de mujeres y para 2010, lo hará en el Instituto de Rehabilitación de Adolescentes de Rosario (IRAR). Publicó algo más de media decena de libros, algunos de ellos logrados gracias al esfuerzo y la cooperación de sus alumnos de taller.
Abocado de lleno a la escritura, el estudio y el trabajo, Simeoni es un ejemplo de vida, puntualmente para jóvenes y adolescentes. Desde temprana edad, sufre de una enfermedad congénita medular que paralizó, en forma progresiva, sus miembros inferiores y superiores. Pero no fue obstáculo alguno para desarrollar al máximo sus capacidades intelectuales, laborales y destacarse notoriamente.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Sin Hernández, sin Saer y sin Gelman

Graciana Petrone
Del libro Perdido en la ciénaga


De una vez por todas decidiste despegar del ostracismo en el que estabas recluido. El calor sofocante del verano te hace sudar pero ni siquiera el agua que se te forma sobre la frente hace que desaparezca la seriedad en tu mirada. Si lo que intentás decirme con los ojos pudiera traducirse en palabras, seguro resultaría un discurso incongruente y confuso. En cambio, tratás de mitigar el silencio entre los dos diciendo que el tiempo seguirá así por unos cuantos días, que lo leíste en el informe meteorológico del diario. Es cierto, este verano descargó toda su furia. Para colmo, tenés la costumbre de tener las ventanas de la cocina cerradas de noche y también de día. Decís que es por seguridad y porque durante la tarde el sol pega de lleno y esa especie de reclutamiento mantiene la casa un poco más fresca. Pero el hecho de que no entre la luz, de verdad me incomoda. El ambiente de tu departamento es asfixiante. Siempre lo sentí así, lúgubre y carcelario desde la primera noche que pasamos juntos.


El tiempo se acorta. No sé si seguir callada o continuar la conversación sobre si se equivocarán una vez más, o no, los del informe meteorológico. Mientras desayunamos te miro y percibo, lo siento: elegiste un camino en el que no decidiste incluirme. Me preguntás por cuarta vez si quiero que me calientes el café. Te digo que sí, moviendo la cabeza. Sin perder tiempo te parás y ponés la taza en el microondas. Sos todo un caballero. Siempre lo fuiste, eso no tiene lugar a discusión. Me volvés a servir la taza de café, que ahora sí está caliente. Decís que soy especial y que conmigo descubriste cosas sorprendentes. Mientras hablás miro tu boca. Me acuerdo de la noche anterior, hace unas horas, nada más y pienso en que me gusta besarte, ¿sabés?, quisiera que dejaras de hablar pero el momento llegará. Sólo es cuestión de minutos.

Palabras criminales.  Pensar que fue tu voz la que me hizo verte de una manera especial. Hace dos años, en un bar, la escuché por primera vez. Subiste a un escenario precario para leer los poemas de tu último libro, no presté atención al título pero los versos eran comprometidos. Cuando hablaste, un frío especial me corrió por la espalda y me conozco, eso significaba que en algún momento nos cruzaríamos. Esa noche hasta imaginé cómo sería nuestro primer encuentro: si yo acercándome hacia vos, con ínfulas de mujer fatal o adoptando un estilo distraído hasta que notaras mi presencia. Pero no sucedió de ninguna de las dos formas, lo que da igual, ya no vale la pena ni mencionar cómo fue.

Le doy el primer sorbo al café que calentaste. Sigo esperando el momento en que me digas, lo de siempre, que no cubro tus expectativas, que la diferencia de edad es un elemento separador o que apareció otra mujer. Aunque lo último resultaría contradictorio porque  jamás se me ocurriría formar una relación estable con un tipo como vos. Lo que me sedujo, al fin de cuentas, fue la posibilidad de descubrirte, de desnudarte. Escuchar esa voz, que me había producido sensaciones extrañas dos años atrás, pero que en vez de leer poemas me dijeran palabras obscenas al oído mientras hacíamos el amor. Tampoco pasó, mis fantasías no encajaron con tu perfil. En cambio, me propusiste compartir a Miguel Hernández, a Saer y me mostraste a un Gelman arrasado por el dolor.

Mientras terminás tu café por fin me contás que en dos semanas albergarás a una estudiante extranjera que conociste por chat. Me preguntás si estoy bien, repetís que no querés dañarme, que soy especial y que aunque suene descabellado y caradura querés continuar nuestra relación cuando ella regrese a su país. Lo primero que se me ocurre decirte es que no voy a poder soportarlo, que sólo voy a poder estar con vos cuando no tenga sentimientos tan fuertes como los que tengo en este momento. Pero es mentira, un discurso repentino y completamente falso porque lo afectivo no me perturba en lo más mínimo. Lo que en realidad me seduce es la idea de que cuando vuelvas del impulso calavera que no tuviste en los últimos veinte años me cuentes al oído, sin obviar ningún detalle, cómo le hiciste el amor, sin Hernández, sin Saer y sin Gelman.

El cine Arteón es el primer Espacio INCAA en Rosario

“Esta sala tiene una historia importante en materia de compromiso con el arte de la ciudad. Recuerdo que allá por la década del ’60 y ’70 era el lugar donde se reunían actores y era un espacio de encuentro social, cultural y político también”, expresó el intendente Miguel Lifschitz a El Fisgón Digital.

por Graciana Petrone

Con la presencia de la directora del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Liliana Mazure, el intendente Miguel Lifschitz, el Vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Eduardo Seminara, el cineasta Gustavo Postiglione e importantes autoridades municipales y provinciales, se inauguró el primer Espacio INCAA en Rosario que funcionará en la recuperada sala del teatro Arteón en la planta alta de Sarmiento 778. Luego de unas breves palabras de Mazure y Postiglione, se proyectó parte del documental realizado por Alfredo Scaglia, donde cuenta la reconstrucción del primer rodaje cinematográfico realizado en la ciudad: “Juan Moreira”, de Enrique Queirolo.

En declaraciones exclusivas para El Fisgón Digital, el intendente destacó la importancia de la recuperación del cine Arteón como espacio INCAA. “Particularmente, esta sala tiene una historia importante en materia de compromiso con el arte de la ciudad. Recuerdo que allá por la década del ’60 y ’70 era el lugar donde se reunían actores y era un espacio de encuentro social, cultural y político también”, dijo.

Postiglione expresó durante su discurso que no es mera casualidad que la sala Acteón marque el inicio de un Espacio INCAA: “Muchos de nosotros empezamos mirando y aprendiendo cine en esta sala. Era el único lugar en la ciudad que durante la dictadura se podía mirar y estudiar cine”. También, que constituye un lugar de resistencia, ya que como parte integrante del cine local y nacional “hay que resistir a los embates y las presiones comerciales del extranjero”. El cine, una cuestión federal
Los Espacios INCAA se crearon con el objetivo de llevar el cine nacional a todos los puntos del país. Una interesante propuesta para acercar las producciones argentinas a determinadas regiones en donde, sin la existencia de estas salas, difícilmente lleguen. Al respecto, Mazure señaló como “fundamental” la recuperación del cine Arteón e indicó que cada Espacio tiene una característica particular según la zona donde se encuentren.

“Es una política de Estado para nosotros que llegue a todos los puntos del país el cine nacional, que tengamos cada vez más espectadores ya que el neoliberalismo de los ‘90 cercenó esas posibilidades y el único cine que podíamos ver era el americano”, expresó. Por último, anunció el cierre de un convenio con Canal 7 por una señal INCAA y la instalación de una antena televisiva en Jujuy, en el límite con Chile.

Un camino ascendente en materia audiovisual en la ciudad
Durante el año en curso, Rosario fue epicentro de dos importantes Festivales culturales: el de poesía y el Latinoamericano de Video. Pero uno de los sucesos más relevantes fue la reapertura de la sala El Cairo. Luego de varios años de lucha, distintos sectores se reunieron para que el hecho sea posible y, un dato relevante de destacar, fue que el objetivo primó sobre toda divergencia ideológica.

Quien escribe, preguntó al Intendente Lifschitz qué grado de participación tuvo el actual secretario de Cultura, Horacio Ríos, en el camino ascendente que tomó, durante 2009, el tema audiovisual en la ciudad: “Ríos es un artista del cine. Sin dudas su anterior desempeño como director del Centro Audiovisual Rosario (CAR), junto a su capacidad de autogestión, sumado a que está atravesando un momento de madurez profesional y además tiene el ímpetu de la juventud, constituyen un aporte esencial al Gobierno de la ciudad”.

domingo, 20 de diciembre de 2009

"Leyendas y cuentos folklóricos argentnos", de Beatriz de Battilana y Roberto López Pertierra


Una recopilación de textos pensada para niños y adolescentes que rescata de la tradición oral historias reales e imaginarias surgidas del pensamiento popular latinoamericano.

Por Graciana Petrone para Señales, La Capital
Desde su más estricto sentido fundacional las palabras están llenas de historia. Constituyen el elemento primario para la transmisión y permanencia de los valores de una generación a otra. Hasta los neologismos, muchas veces, no son una excentricidad de la moda en turno sino el resultado inmediato que emerge de un contexto social determinado. En el libro “Leyendas y cuentos folklóricos argentinos” (Editorial Fundación Ross), la recopilación de textos de los desaparecidos autores Roberto López Pertierra y Beatriz de Battilana, el objetivo primario es acercar a niños y adolescentes a la lectura mediante el conocimiento del pensamiento popular latinoamericano. Un valioso aporte a la trascendencia de la identidad cultural que, por medio de la proyección escrita, rescata de los relatos orales herramientas líricas y pedagógicas para los chicos.

“Leyendas y cuentos folklóricos argentinos” forma parte del segundo tomo de la colección Leer y Pertenecer y es un sentido homenaje a dos escritores que dedicaron gran parte de su vida al arte, la docencia y las letras en la ciudad. Pensada especialmente para estudiantes de escuelas primarias y secundarias, el compendio trae una serie de actividades de trabajo para que maestros y profesores las apliquen en el aula. Propone además, abrir un espacio de recuperación de valores a través de la lectura, pero no mediante un mero mecanismo de decodificación de textos sino como una entrega de elementos que ayuden a los más jóvenes en la construcción de pautas identatarias.

El libro consta de dos segmentos. El primero, integrado por los cuentos folklóricos de López Pertierra que, según él mismo expresó durante la década del ’80 a la directora de la editorial, Silvina Ross, escribió para su hija con la intención de que no pierda las tradiciones que cultivaron las ideas y los sentimientos de las generaciones pasadas. La vieja pícara, el mono simpático, el lobo astuto, el zorro y su tío el tigre, entre otros personajes, fueron recreados por el autor y caracterizan modelos dignos de imitar y en otros casos, “los contraejemplos” que disparan la reflexión de los más pequeños.

La segunda parte está compuesta por las leyendas de Battilana, ordenadas según el espacio geográfico donde transcurren las historias. Explica con una prosa pulcra y coherente con el perfil docente de la autora, el surgimiento de ciertos fenómenos, figuras humanas, animales y objetos emanados de la cultura popular. La oscilación entre lo real y lo maravilloso es uno de los recursos más valiosos que utilizó la escritora para narrar las transformaciones sufridas por sus personajes, muchas veces producto del premio o el castigo por acciones realizadas.

Fiel al sentido etimológico del término folklore (Folk, pueblo y lore, saber) los relatos de López Pertierra y de Battilana son la continuidad de las tradiciones y la sabiduría popular a través de su proyección literaria. Con palabras cargadas de historia y que representan, para los desaparecidos escritores, la expresión más cabal surgida desde las raíces y trabajada en pos de la construcción de la identidad argentina.

Beatriz de BattilanaFue profesora de Lengua y Literatura, ensayista y crítica literaria. Su tarea docente, ejercida con inteligencia y sensibilidad le ganó el afecto a todos sus discípulos. También, privilegiaba la sabiduría popular que aparece en el folklore argentino. Consideró la posibilidad de recrear literariamente las leyendas populares, con el propósito de mostrar historias, imaginadas o verdaderas, transmitidas de generación en generación, de abuelos a padres y de éstos a nietos.
Fue coautora de los libros “Cien sonetos argentinos” y “Letras del folklore”, este último, de Editorial Fundación Ross.
Roberto López PertierraEn cada tarea que realizó como actor, director teatral, periodista, docente, poeta y narrador, mostró un trabajo apasionado y una obsesiva precisión. Disfrutó de la respuesta favorable del público y de sus alumnos. Al rescatar y reescribir leyendas folklóicas busca que los jóvenes se acerquen al pensamiento popular latinoamericano para que examinen sus propias preocupaciones, con las historias de los personajes que fueron imaginados por nuestra propia tradición. La Editorial Fundación Ross le editó su libro de cuentos “Las vueltas de la vida”.
(Datos biográficos extraídos de la solapa del libro “Leyendas y cuentos folklóricos argentinos”)

viernes, 18 de diciembre de 2009

Editorial Ciudad Gótica inauguró un nuevo espacio cultural



En un emotivo acto que reunió a numerosos escritores y artistas locales y contó con un mini recital del cantante rosarino Adrián Abonizio, Editorial Ciudad Gótica inauguró, el miércoles 15 de diciembre, un nuevo espacio de arte en las instalaciones de Urquiza 2031. El lugar está destinado a la realización de presentaciones, conferencias, exposiciones, cursos, talleres, muestras y recitales.
Sergio Gioachinni, director de la editorial, anunció el lanzamiento de una nueva revista cultural e invitó a todas las personas que quieran participar del proyecto a enviar el material a ciudadgotica@arnetbiz.com.ar.

jueves, 17 de diciembre de 2009

"Celebrar la diferencia, unidad en la diversidad", del rabino Sergio Bergman

“No puede ser que patria, bandera y nación sean expresiones de derecha y que Derechos Humanos sea asumido como una reivindicación de izquierda. Debemos crecer y madurar en la diferencia…”, expresó el autor.


por graciana Petrone para http://www.elfisgondigital.com/

Ante una numerosa concurrencia que desbordó la sala del Auditorio del Centro Cultural Ross, el rabino Sergio Bergman presentó en Rosario su último libro “Celebrar la diferencia, Unidad en la diversidad” (Ediciones B). Acompañado por su par, el religioso local Daniel Dolinsky y por la directora del lugar, Silvina Ross, instó a los ciudadanos a “unirse y amarse” por el bien de la nación: “Los argentinos debemos pacificarnos. No puede ser que patria, bandera y nación sean expresiones de derecha y que Derechos Humanos sea asumido como una reivindicación de izquierda. Debemos crecer y madurar en la diferencia en el pedazo de argentino que se es para hacer, desde ese lugar, la diferencia”. En una exposición de casi dos horas el líder judío reseñó parte de la tesis desarrollada en su obra y explicó que, fiel a los cánones de la cultural oriental, no constituye una contrapropuesta a lo establecido (según los valores occidentales) sino una “profundización” de los preceptos ya instaurados: “El libro trata de volver a la raíz oriental donde la integración y la sabiduría no compiten sino que se complementan”.

La directora del lugar destacó la importancia del trabajo del religioso y agradeció la presencia del público. Por su parte, Dolinsky dijo que el desafío que propone Bergman en el libro es ayudar a encontrar, a través de sus posiciones, todo aquello que se ha sembrado y lograr que se refleje en alguna acción a partir del hacer cotidiano”.

El equilibrio justo a celebrar entre las diversidades como ciudadanos“Que las diferencias ideológicas- señaló Bergman - no sean abolidas sino bienvenidas dentro del sistema”. Y explicó que rechazar la diversidad de pensamiento no es democracia sino demagogia y que todo sistema totalitario es peligroso “porque no permite la diferencia y anula toda celebración del otro como el otro”.

El autor dijo que leer “Celebrar la diferencia” representa “todo un desafío” y que es la base filosófica de lo que él mismo llama una experiencia existencial de vivir. “Es una matriz de cómo nosotros podemos interpretar y de alguna manera darle sentido a nuestra vida. Lo que la humanidad hizo o logró con la integración de las diferencias marcó el grado de desarrollo de sus valores”, explicó.

“No hacen falta referencias coyunturales y personales porque son obvias, pero el fondo de la cuestión no es la superficie de la coyuntura sino la estructura y esa evolución es espiritual. Se debe crecer y madurar en las diferencias”, reiteró.
Uno de los puntos necesarios para la transformación del país, que destacó el religioso, es el cambio en “uno mismo”. Y agregó que para una verdadera transformación, los argentinos tienen “un trabajo difícil” porque no es el país el que cambia sino sus ciudadanos: “No hay nada más difícil que el cambio en uno mismo”.


Bicentenario, “Integrar las diferencias en un proyecto nacional” (Bergman)“La revolución del nuevo mayo argentino va a ser una evolución, no una revolución. En el país no hacen falta héroes sino involucrarse con conciencia cívica”, enfatizó. De esta manera, reconocerse en la diversidad de la unidad que aún está pendiente, creer en la patria, en la constitución, en el bien común y en Dios, fueron algunos de los conceptos más importantes que destacó durante su extensa exposición. También, insistió con la revalorización de las instituciones y la necesidad de una participación activa de la ciudadanía en pos del país.

“La libertad es la ley; la igualdad la equidad y justicia social. La fraternidad, no es otra cosa que volver al origen como argentino y como seres humanos en una única y bendita familia”, expresó.

Según el religioso estar unidos y en paz no significa que los ciudadanos deban renunciar a sus ideas y pensar igual: “Los problemas de nuestros políticos mucho tienen que ver con integrar las diferencias en un proyecto nacional. Sólo integrando las ideologías se podrán celebrar las diferencias”.

Diálogo entre padres e hijos, un elemento fundamental para el crecimiento“La solución en término cultural – señaló Bergman - lleva más de una generación y otras cosas a celebrar como diferencia es que nuestros hijos sean diferentes, a pesar de ser nuestros”. De este modo, aseguró que la obra representa la posibilidad de conversar para “continuar una cadena esencial en el marco del diálogo entre padres e hijos” y un “manual” de instrucción espiritual entre generaciones.

El líder judío consideró que es necesario profundizar la existencia permanentemente y que el ser humano “va siendo quien es, no solamente por demostrar de dónde es y hacia dónde va, sino por que tiene que hacerse cargo de quién es”.

También, dijo que se debe reflexionar cuando no se hace lo que se desea porque otras personas no lo permiten: “Debemos hacernos cargo de nuestras libertades y celebrar la diferencia en el trabajo espiritual de construir nuestro ser en las dos diversidades: de dónde venimos y hacia dónde vamos”.
Finalmente, explicó que entre las dos grandes vertientes (origen y camino) se tiene que edificar el “hacer cotidiano” y proponer un paréntesis: “En ese lugar es donde vamos a realizar nuestra más sabia inversión, pero no del capital que podamos retener sino de una dimensión espiritual que se puede expandir para llegar a ser”.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El actor rosarino Cristian Alvárez


por Graciana Petrone

Actuó en España con la puesta “El otro Galileo”, también en Uruguay, Chile y Paraguay. Recorrió gran parte del país con sus obras desarrollando humor, drama y arte escénico infantil.
“¡A mí no me la van a contar!”. Así, el actor rosarino Cristian Alvarez repitió el latiguillo de Enrique Santos Discépolo durante meses personificando al recordado tanguero y director teatral en su programa radial en la década del 50. Talentoso, atípico y comprometido, el artista reseñó sus comienzos en el escenario, las dificultades de los dramaturgos locales para forjar sus espacios y detalles de su reciente carrera sindical.

Alvarez comenzó sus estudios teatrales a los 11 años en la escuela Gurruchaga con Chuiqui González, luego tuvo maestros como Miguel Palma, Ana Barzola y Norman Brisky, entre otros. Es egresado del Taller integral de Teatro para Adolescentes y entre 1988 y 1994 fue miembro activo de la Agrupación Rayuela. En 1987 realizó su primera función profesional: “Fue en la que cobré por actuar ya que antes solo lo había hecho ad honórem”, aclaró. Asimismo, explicó que a partir de 1990 desarrolla el teatro desde distintos ámbitos con una postura “independiente” y de “auto gestión”.

“Hago todo el tipo de actuación y en el sentido amplio no tengo preferencias”, aseguró. En consecuencia, a la hora de destacar alguna obra realizada afirmó que no quiere ser injusto con sus compañeros de escena, no obstante evocó a“Tamoachán”, una puesta con una visión indígena de la Conquista de América en la que representó al bufón de Moctezuma. “Allí descubrí la trascendencia de actuar y el poder de encontrar una dimensión distinta del tiempo-espacio”, agregó.

El actor refirió también, que desde el 2007 se desempeña como Delegado Gremial luego que el Sindicato local estuviera cerrado por siete años: “Estamos en una etapa de transición, la labor actoral no tiene un reconocimiento justo”, dijo. Por lo que agregó que se viven “abusos” en cuanto a contratos, sean provenientes del Estado o de salas privadas.

Al referirse a los medios de comunicación, el actor los definió como un “círculo viciado y vicioso” y afirmó que no hay espacios para los artistas locales ya que para “el negocio de la prensa” promocionar espectáculos que no son conocidos no resulta redituable.

Actualmente, tiene propuestas para niños, recorre escuelas secundarias con versiones del Martín Fierro, El Lazarillo de Tormes y desarrolla funciones para adultos de humor y de teatro político basado en la vida de Discépolo. A mediados de este año dormó aprte del elenco del sainete “El Conventillo de la paloma”. Por supuesto, comprometido y acorde a su estilo actoral. “Y a mí… ¡A mí no me la van a contar! ¿Entendiste Mordisquito?”•

lunes, 14 de diciembre de 2009

"Gallina Ciega", el libro de poemas de Alicia Salinas


“Intenta componer en un discurso lineal a través de sus ojos, entre una maraña espasmódica, satírica y provocadora, que se centra en la sensación de sentirse observada”.
por Graciana Petrone

Versos que reflejan la cotidianeidad del mundo y las percepciones descarnadas de una niña-mujer que desmenuza concienzudamente los entretelones urbanos, domésticos y afectivos, son los que constituyen el libro “Gallina Ciega” (Editorial Ciudad Gótica) que la poeta y periodista rosarina Alicia Salinas presentó recientemente. En él, el intento de desentrañar la verdad de los estratos más herméticos, austeros e interiores del alma, es plasmado por la autora con un pincel casi feroz, contundente e implacable. El encuentro contó con la presencia de Sergio Gioachinni, director del sello editorial y de las escritoras Mercedes Gómez de La Cruz y María Paula Alzugaray quien expresó: “Intenta componer un discurso lineal a través de sus ojos, entre una maraña espasmódica, satírica y provocadora, que se centra en la sensación de sentirse observada”.

“Huellas urbanas”, “Huellas domésticas” y “Huellas silvestres” son los tres intensos capítulos en los que se divide el libro de Salinas y en los que aborda, de manera especial, los escenarios más verosímiles y cotidianos, casi desde las sombras de los ojos vendados como en el juego de niños “la gallinita ciega”. “Esta poeta, para quien el idioma es presencia sin sensibilería, la hace penetrar en el reino de su paisaje doméstico, como quien palpa el seno de una historia dormida”, expuso Alzugaray.

Casi como un mecanismo de protección y al igual que en el juego, el libro “Gallina Ciega” revela la intención de cubrirse los ojos para ahondar, desde la oscuridad interior y con un lenguaje profundo y ordenado, las sensaciones más íntimas del ser humano. “Escribe sin artificios ni desfiguración ni efectismos ni otros entretenimientos sobre su ceguera, recubierta de plumas que la protegen del frío, de la humedad, de los rayos del sol y los arañazos”, agregó la presentadora.

Colección “Abril del 91”
Gioachinni indicó que el libro de Salinas integra una importante colección, “Abril del 91”, que reúne a distintos escritores de todo el país y cuyo director es el santafesino Sergio Ferreira. También, sostuvo que la periodista, docente y poeta realiza un trabajo muy poderoso en su obra. “Es un libro muy interesante porque recorre el camino que las huellas dejan en nuestro cuerpo y expone un concepto poderos de la relación del ser humano con lo que lo rodea”.

Breve reseña biográfica de la autora
Alicia Salinas nació en Rosario en la primavera del 76. Es licenciada en Comunicación Social, periodista, escritora, poeta y titular de la cátedra de Redacción en el Instituto de nivel terciario TEA Rosario. Publicó su primer libro, “La sumergida” en 2003 y participó de las antologías poéticas “Las 40, Poetas santafesinas 1922-1981”, “Poetas del Tercer Mundo”, “Diecinueve de fondo” y en la muestra de poesía argentina-colombiana Arquitrave. También figura en “Pulpa” (2006), “Dodecaedro de poetas” (2004) y “Los que siguen, 21 poetas rosarinos” (2002).

viernes, 4 de diciembre de 2009

Colección "Negro Absoluto"


por Graciana Petrone

De la mano de Juan Sasturain se presentaron en Rosario tres novelas policiales argentinas. “La literatura no es evasión y estos autores dan un gesto de irrupción, de enriquecimiento de la realidad…”, dijo el escritor porteño.

Con una impronta escénica muy fuerte situada en ciudades argentinas, con el suspenso y el enigma característicos del género británico de principios del siglo XX y textos que conservan la tradición discursiva de un policial negro norteamericano de alto voltaje, con sus consecuentes derivaciones como asesinatos sangrientos, persecución, corrupción policial e imágenes de acción extrema dignas de clásicos cinematográficos de gangsters, se presentaron tres libros que conforman la segunda edición de las trilogías de novelas de la colección “Negro absoluto” (Ediciones Aquilina). El encuentro se realizó en los Altos de la librería Ross, coordinado por el reconocido escritor bonaerense Juan Sasturain, quien expresó durante la ocasión: “La literatura no es evasión y estos autores dan un gesto de irrupción, de enriquecimiento de la realidad, que en los últimos tiempos en argentina es prácticamente un hecho inédito”. La terna de títulos expuestos fueron “Todos mienten”, del rosarino Osvaldo Aguirre, “Ceviche”, del porteño Federico Levin y “Los bailarines del fin del mundo”, del entrerriano Ricardo Romero.

Osvaldo Aguirre expresó a El Fisgón Digital que la colección “Negro Absoluto” fue idea de Sasturain quien propuso hace unos años reunir a autores de distintas provincias argentinas y realizar una saga de novelas encuadradas dentro del género policial negro. “La pauta era que la trama transcurriera en Argentina, en distintas épocas y que cada autor conformara, de esta manera, una trilogía”, dijo.

Sasturain refirió durante la presentación de las obras que muchas veces fue interpelado por sus alumnos, durante su desempeño como profesor de letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en épocas de dictadura militar en el país, sobre el vínculo entre literatura y sociedad. “Yo les respondía que lo importante, sobre todo, es el ‘y’, el tipo de vínculo establecido. Cuando se habla de literatura versus compromiso, creo que la evasión consiste en el escritor despreocupado que escribe sólo para él”, admitió. En relación a las obras que integran la colección Negro Absoluto, el renombrado escritor y docente porteño dijo que no portan evasión, sino, por el contrario: invasión: “La literatura invade y un buen libro convierte a la realidad en una buena historia, la enriquece”.

Literatura, crímenes, acción, suspenso y compromiso
Enfocados de lleno en representar escenarios verosímiles, contextualizados en el país en épocas pasadas, como ocurre en la novela de Aguirre o en “una Argentina levísimamente futura”, como en la de Romero, los autores apelan al realismo e intentan profundizar sobre los cánones del policial negro argentino ya establecidos, que portan sin dudas marcados rasgos del relato criminal negro norteamericano. Pero aquella narrativa estadounidense situada dentro de su propio contexto social – según indica el filósofo Manuel Rudd en un ensayo – evadía. Mientras que la de Aguirre, Levin y Romero, además de que se nutren de violencia, de la audacia detectivesca, de la eterna lucha entre el bien y el mal, incluso sin desechar el suspenso propio de la narrativa inglesa, tiene la intención de estigmatizar la colección con la “invasión”, en la que su mayor herramienta es el desarrollo de las tramas en ciudades argentinas.

Coherente con lo expuesto por Sasturain sobre que la literatura invade, los títulos de Negro absoluto, además de portar el sello de la novela policíaca negra con todos sus aditamentos, están situados dentro de un marco escénico-cultural, lo que vislumbra un compromiso social. “Aunque a veces no pase por el lugar donde se desarrollan las historias sino que sean creíbles”, añadió el presentador.

“Ceviche”, de Federico Levin
Aguirre, encargado de presentar la obra de Levin, indicó que “Ceviche” es un relato con muchos personajes, misterio y que porta una característica particular que es la estructura de la narrativa, por momentos “disgresiva”, además de que se desarrolla dentro de un ámbito totalmente inesperado. Según explica Sasturain en la reseña del reverso del libro, la novela cuenta la historia de El Sapo Viscera, un detective “ad-hoc” que se mete en la comunidad peruana del Abasto para resolver un crimen que ocurre mientras él come el ceviche más rico que haya probado jamás.

“Los bailarines del fin del mundo”, de Ricardo Romero
Levin reseñó la trama de la obra de Romero y explicó que constituye la segunda parte de la trilogía y que los protagonistas son los mismos que en su anterior novela, El síndrome de Rasputín: “Abelev, Muishkin y Maglier, los íntegros amigos marcados por el síndrome de Tourette, una enfermedad por al cual no pueden retener algunos tics, forman parte de una aventura policial en una época levísimamente futura”. Además, indicó que parte del desarrollo de la historia transcurre en el mundo de los subterráneos ya que deben ir a una disco situada en los “subsuelos” de la Argentina post bicentenario en busca de una mujer que nunca saben bien quién es o si verdaderamente existe. “Lo que hace Romero con estos personajes enfermos tiene de mágico, más allá de la aventura, el hecho de plantear la profundización de sus rasgos insólitos”, finalizó.

“Todos mienten”, de Osvaldo Aguirre
Romero fue quien argumentó sobre la obra del escritor rosarino y expuso que tanto el anterior volumen, “Los indeseables” y también el actual: “Todos mienten”, están ambientados en la Buenos Aires de la década del ’30. “Es muy realista si se tiene en cuenta que Aguirre es de Rosario pero tiene matices que trascienden más allá de lo real”, expresó.
“El protagonista es el mismo que su novela anterior, Germán González, un periodista de policiales que tiene amigos en las calles, a modo de informantes, lo que le permite moverse en un mundo oscuro”, dijo. Pero aseguró que la trama del relato reside en la forma en que el reportero se involucra para llegar a la verdad, basada en un periodismo que no se detiene en la mera noticia sino que ahonda en la historia: “Su personaje se da cuenta que en el camino hay otras cosas importantes, además de la verdad y que son necesarias contarlas”. Por último, destacó una escena de persecución escondida entre la multitud en un mercado, al comienzo de la obra, digna del film “Los intocables”.

martes, 1 de diciembre de 2009

La soledad de Beth

Imagen, gentileza de www.lulysdiary.blogspot.com



Ella despliega
sabia y sedienta
sus brazos sin alas. 
Hay un pudor inusual. 
Un silencio furioso
que la aterra.

Graciana


domingo, 29 de noviembre de 2009

Tu puerta


"Nostalgias de las cosas que han pasado / arenas que la vida se llevó /y pesadumbres del barrio que ha cambiado / y amarguras del sueño que murió". ( H. MAnzi)



Huérfana de luz

y de toda ausencia


llaga tu puerta


y la angular

magnitud de tu casa.


Tu casa

en la que el estaño

la cal

y el humo polvoriento

de símbolos y herrumbres

tallan

exactos

las formas de tus ojos.


Del umbral

al mármol

tu piel

habita


y contenida se desagaja

entre las hendijas

la lágrima

por saber que existes


tras la exactitud lunar

de las puertas

los visos

los postigos...

provisorios túneles.


viernes, 20 de noviembre de 2009

“Casa de aire”, el libro de poemas del español Francisco Cenamor


por Graciana Petrone, con especial agradecimiento por descubrir una poesía verdaderamente enternecedora y al autor, Francisco Cenamor, por brindarme su libro.

Las vivencias descarnadas de la vida de una mujer, enfocadas en distintos espacios y aconteceres cotidianos, marcadas por las sombras del abandono y más cerca del desamor impío de la violencia que de la soledad misma, es la que el poeta y actor español Francisco Cenamor, dibuja en su libro, recientemente presentado en Madrid, “Casa de aire” (Editorial Amargord). El escritor presenta en este nuevo trabajo, según el prologuista de la obra, Mushin Al-Ramli, “una verdadera exposición fotográfica contada a través de treinta y tres imágenes, transformadas en palabra en una serie de poemas muy cortos y despojados de adorno”.

Una mirada superior impulsada por la inquietante sensibilidad del poeta, llevó a Cenamor a plasmar de manera inequívoca el dolor. El andar por las calles de una voz femenina, casi a ciegas y en la afonía del desamparo, en la búsqueda de piedad por parte de quien quizás nunca entregue misericordias a la orfandad del alma.

“La boca / recibe igual / el beso y / el golpe/ Está / preparada / para el hueco”, suenan los versos del artista, tal vez en uno de los poemas en los que se consuman con mayor claridad la contundencia de sus ideas. Como el sonido lacónico del levantar de un vaso vacío para brindar por lo que no se tiene y por lo que se acepta como limosna a cambio de sincero amor, “Casa de aire” describe en forma concluyente la volatilidad de los sentimientos de una mujer que deambula ávida de afecto, atravesada por la eterna carencia de esperar lo que nunca vendrá y conformarse con lo únicamente recibido.

Breve reseña autobiográfica de Francisco Cenamor
Leganés, (1965). Abandonó los estudios a los 14 años a pesar de ser un estudiante brillante. Continuó formándose de manera autodidacta y frenética a la vez que participa en el mundo artístico y social. Ha publicado tres libros de poemas. Es editor del blog literario Asamblea de palabras y coordinador, junto a Luis Luna, del ciclo poético ‘Solo para locos’. Se busca la vida como blogger y actor, además de otros trabajos precarios eventuales.



lunes, 16 de noviembre de 2009

“El Taunus verde”, del escritor Pablo Gavazza


por Graciana Petrone , para http://www.elfisgondigital.com/

“El caos como instante previo y el orden como instante posterior son el compromiso de F., quien ha perdido el rumbo. En su fantasía, el caos le dará tiempo…”.

La historia de Marino F., un hombre a quien que en plena crisis de los 40 le brotan enigmáticas y extrañas obsesiones relacionadas con alterar el correr del tiempo, es la que Pablo Gavazza cuenta en su libro, presentado recientemente, “El Taunus Verde” (Editorial Ciudad Gótica). Un relato singular en la que el autor mezcla argumentos científicos, realismo mágico, realidad, elementos cotidianos y símbolos que portan un alto grado de pertenencia e identidad local como son las rutas santafesinas y un vehículo marca “Ford”. Los sufrimientos y las emociones del protagonista están enlazados de manera tal, que generan una narrativa vertiginosa. El lanzamiento tuvo lugar en el Centro Cultural La Nave, con la participación de Sergio Gioachinni, responsable del sello editor y de la escritora Lidia Morales quien expresó en su exposición: “El caos como instante previo y el orden como instante posterior son el compromiso de F., quien ha perdido el rumbo. En su fantasía, el caos le dará tiempo…”.

Morales comenzó su discurso con la lectura de las palabras de Luciano Trangoni, autor de la reseña que figura en la solapa del libro de Gavazza: “El Taunus Verde es una novela que narra el drama de F, un muchacho obsesionado por forzar el transcurso del tiempo, con argumentos tan ingenuos como conmovedores. La construcción de este personaje, quien se empecina por hacer añicos cualquier convención social, es el principal acierto de esta historia”.

La escritora, quien fue presentadora en el Festival de Poesía de Rosario durante muchos años, citó un claro ejemplo doméstico y cotidiano, cual herramienta de ayuda para que los presentes comprendan la trama que Gavazza desarrolla en su obra: “Es como un montón de trastos y muebles en desuso, amontonados en un rincón de la casa que queda así por unos cuantos días y que hasta que hay que saltarlos para poder pasar”. Y comparó la situación con “una mezcla del pasado y del presente”, de “cosas útiles e inútiles” y “algunas que hasta no deberían haber ocurrido”.

“Una parte necesaria entonces, como consecuencia de ese caos provocado es -según afirmó Morales- que pasado el tiempo había que ordenarlo”. Además de que el período desde que se inició el caos hasta su ordenamiento “fue un tiempo en que la cabeza estuvo haciendo cosas”. “Un tiempo necesario para saber después qué es lo que se debía hacer con el desorden”, aclaró.

Sobre los personajes que rodean a F.
“F. está tan sumergido en el transcurso del tiempo y de los acontecimientos, completamente obsesionado y compenetrado, que muchas veces la concentración le genera omisiones”, dijo Morales. Por lo que indicó que los personajes que rodean al protagonista de la novela contrastan marcadamente con él, ya que no tienen la misma visión de la vida ni soportan su manera de interpretar la realidad.

Gabriela, la novia con quien F. mantiene una relación desde la adolescencia y que lo acompaña en determinadas situaciones e intenta comprenderlo, Caponari, un pintoresco escritor-buscavidas a quien conoce en una estación de servicio sobre la ruta durante una de sus disparatadas aventuras o “el Negro”, su amigo entrañable, son algunos de los personajes que deambulan en el relato de Gavazza. “Son como un coro que resuena a su alrededor y que se acercan a no escucharlo ni acompañarlo”, sostuvo Morales.

Un final que promete diferentes interpretaciones
Coherente con el estilo innovador y secuencial que Gavazza propone en el desarrollo de “El Taunus verde”, Morales indicó que, tras dos lecturas sucesivas de la obra, tuvo dos interpretaciones diferentes: “Posiblemente una tercer lectura genere otra nueva interpretación del final”. “El relato es una mesa de tiempos en distintos formatos, con escenas muy cortas en que el tiempo transcurre rápidamente, otras más largas, generalmente cuando F. está en contacto con la gente y algunas que están contadas como se las espera y luego, como verdaderamente sucedieron”, expresó.

Finalmente consideró apropiado explicar que Gavazza también es poeta, razón por la que sus imágenes tienen un alto grado de condensación. La temática desarrollada en el libro, el particular destilo del autor y la utilización de varias iconografías dentro de una misma oración, conducen, en consecuencia, a una lectura comprometida, acorde con las asimetrías devenidas de la alteración del tiempo.

El libro nº 427 de Ciudad Gótica
Goachinni contó que “El Taunus verde” es el libro nº 467 de la Editorial Ciudad Gótica y expuso su posición sobre las dificultades de los escritores y editores a la hora de publicar sus libros: “El oficio de editor se ha ido perfilando a través del poderío de la gente que está surgiendo en la ciudad con sus voces, que hablan de lo maravilloso y también de lo difícil que resulta vivir acá”.

El editor sostuvo que el libro de Gavazza está escrito con mucha precisión y que contiene un relato con un manejo de los tiempos muy interesante: “Es una novela que se lee rápidamente, como una manera de de que los autores sigan existiendo en nuestra ciudad”. Finalmente, estimó que la obra tendrá una trascendencia mayor y que el acto comunicacional de leer un libro es casi un hecho existencial: “Es porque habla de las cosas que vivimos”.

Breve reseña del autor
Pablo Gavazza nació en la ciudad de Córdoba en 1957. Participó en las revistas alternativas Barlovento y La Lombriz. En 1990, publicó "Poemasaurio" y sus cuentos breves en la revista Puro Cuento y en el Manual Santillana 3 de Lengua y Literatura. En 1994, fue incluido en "La única ciudad", antología de poesía de Rosario.

Su anterior libro, "Amores eternos. Una momia en Rosario", obtuvo el Primer Premio del Concurso de Novela 1997-1998 de la Editorial Municipal de Rosario y UNR Editora, certamen que tuvo como jurados a Angélica Gorodischer, Sergio Delgado y Alberto Giordano.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

“Permanencia”, de César Bisso


“La obra establece el devenir del hombre en la sociedad y la naturaleza. Universo de una copiosa red de conflictos y contradicciones, sobre los que teje un discurso lírico de un modo excepcionalmente simple y profundo”

por Graciana Petrone para http://www.elfisgondigital.com/

Relatos que reflejan el transitar del hombre por la vida desde la mirada superior de un poeta; palabras que dibujan la calidez de los paisajes de la infancia y las voces de un pueblo iluminado por el reverberar de las islas, son algunos de los temas que componen “Permanencia” (Ediciones Juglaría), el último libro del escritor santafesino César Bisso. La obra consta de cuatro ejes principales: los elementos fuego, aire, tierra y agua, de los que emana la lírica del autor y que le otorga sentido a todo aquello que antecede y precede, a lo que trasciende del ser humano, a las grandes mujeres que de algún modo enfrentaron al poder del género a lo largo de la historia y al eterno perdurar de la madre naturaleza. El lanzamiento tuvo lugar en el Bar Tercer Mundo y reunió a jóvenes poetas locales y del interior de la provincia de Santa Fe. Acompañaron al autor Reinaldo Uribe, director de la editorial y María Paula Alzugaray quien expresó: “La obra establece el devenir del hombre en sociedad y en la naturaleza. Universo de una copiosa red de conflictos y contradicciones, sobre los que teje un discurso lírico de un modo excepcionalmente simple y profundo”. Los escritores Cecilia Ulla y Lisandro Gonzáles agasajaron a Bisso con la lectura de textos de su autoría.

“Bisso es una de las voces masculinas fundamentales del litoral”
Alzugaray, quien conoce al autor desde hace años, contó que compartieron el mismo pueblo de la infancia (Coronda), motivo que les generó “cierta complicidad” para comprender las cosas y transmitirlas del mismo modo. También, aclaró que sus palabras sobre “Permanencia” no constituyen una “presentación formal ni tienen un gran valor literario” sino que están hechas desde la amistad: “Casi como un acompañamiento de la obra, a la que considero de una poesía sencilla, abierta y a la vez muy profunda”.

“Permanencia mantiene una lógica, una continuidad que guarda relación con el hombre-poeta posicionado desde un lugar del mundo que es el llano. César Bisso es una de las voces masculinas fundamentales del litoral”, agregó. Según la poeta, la obra está dotada de una escritura amable con la fresca sensación del tiempo en la mirada: “El libro produce formas de belleza, se pone ojo escrito y corazón a lo que verdaderamente trasciende, un hilo que posiciona al hombre-poeta en su estrecha relación con la vida”.

Un convite especialmente para “los que siguen”
El autor refirió que su intención era presentar en Rosario “Permanencia” rodeado por gente joven “que habla por sí misma” para así “poder acompañarlos” de la misma manera que él fue acompañado décadas atrás: “Podría haber invitado a muchos amigos, que gustosos hubieran estado acá presentando el convite de mi libro, pero para mí es una posibilidad regocijarme esta noche seguido por poetas jóvenes”.

Permanencia, según indicó Bisso, es un poemario compuesto por un 70 por ciento de trabajos inéditos y un 30 de otros anteriores que a su criterio, “encajaban perfectamente” dentro del contenido de la obra. “Apareció lo que todos los poetas desean que aparezca, un mecenas, un viejo amigo al que se le ocurrió pensar que se estaba por morir y me dijo que su deseo era que yo publique un libro”, confesó. Luego, expuso el sentido de los cuatro ejes fundamentales sobre los que desarrolla su obra: “Cada elemento que la madre naturaleza nos ha dado y que representa algo”. De esta manera, explicó que el fuego simboliza a la creación; el aire, un homenaje a todas aquellas mujeres que intentaron atravesar el poder de los hombres; la tierra, lo cotidiano, todo aquello que prevalece por encima de nosotros y el agua, lo que tiene relación con la memoria, la distancia y la tierra que nunca desaparece.



Breve reseña biográfica del autor
César Bisso nació en Santa Fe (1952) pero el verdadero pueblo de origen es Coronda, donde transcurrió su infancia. Actualmente reside en Buenos Aires. Es sociólogo, periodista y docente universitario. En los ámbitos de la escritura obtuvo, en 1998, el Premio de Poesía José Pedroni por su obra “Isla Adentro”. Integró numerosas antologías nacionales e internacionales. Coordinó los talleres de escritura del rectorado de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) entre 1991 y 1995. Colabora con notas y textos literarios en numerosas publicaciones culturales dentro y fuera del país. Varios de sus textos poéticos fueron traducidos al inglés, portugués, francés, italiano y alemán.

El Molino
El alto girasol
almacena la bondad del aire
entre ciegas telarañas de silencio.

Con los pies en el agua
reanima la potencia dormida,
sujeta con firmeza párpados de cielo.

A puro fuego, músculo
que tensa el deseo,
la energía del vientre generoso.

Desde lo hondo de la tierra
sostiene la vida,
la despoja de cobardía y olvido.




(poema extraído del lbro Permanencia)

lunes, 9 de noviembre de 2009


Graciana Petrone

Y aún temiendo que la venganza posea los dominios, jamás desistimos del deseo de esparcir las mieles por el mundo. Profundamente creímos desposeernos de esta esclavitud de vástago y cuanto más aún intentábamos amarnos, resultaba que amanecíamos sobre un lecho de blasfemias.

¿Quién dijo que los atardeceres sin mentiras son perdurablemente eternos...?

sábado, 17 de octubre de 2009

Horacio Ferrer prsentó su libro El Gran Troilo


por Graciana Petrone

El clavel blanco prendido en el ojal de la levita, un moño de seda en vez de una corbata y la sonrisa dibujada en el rostro, fue la inconfundible estampa de poeta de otros tiempos con que se presentó Horacio Ferrer, la noche del lanzamiento de su libro “El gran Troilo”. El narrador, compositor y “recitador” (como él mismo se autodenomina) mantuvo una fluida charla con el público, ocasión en la que expresó: “Con Pichuco cambió la modernidad del tango, le dio una energía distinta. Él quería que su orquesta sonara como Gardel y lo consiguió”. La presentación de la obra tuvo lugar en el auditorio mayor del Centro Cultural Bernardino Rivadavia y fue coordinado por Miguel Ángel Jubany, escritor y presidente fundador de la Academia Nacional del Tango de Rosario. Las impecables interpretaciones del terceto integrado por los músicos Héctor Grimolizzi (bandoneón), José Gómez (contrabajo) y Raúl Nofri (piano), coronaron la velada.

Ferrer es autor de numerosas letras de canciones, entre ellas, la inolvidable “Balada para un loco”, “Chiquilín de Bachín”, “El gordo triste” o “Juanito Laguna ayuda a su madre”. Además de ser un eximio poeta de la literatura popular es un estudioso de la materia y una de las figuras más emblemáticas de la historia del tango. Su asociación con Astor Piazzola le entregó a la música del Río de La Plata, la ópera prima María de Buenos Aires (1968).

“El resultado es este libro que nos ofrece casi como un álbum sagrado”
El gran Troilo es un compendio de 100 capítulos y casi 400 páginas inspirado en los programas radiales del locutor porteño Héctor Larrea. Consta de relatos que reviven diferentes momentos de la vida del extinto bandoneonista, como así también fotografías y datos recopilados de otras obras del autor, como Adorado Troilo, 1985; La otra voz del abasto, 1962 y El libro del tango, 1980.

Jubany sostuvo que el trabajo de Ferrer es el resultado de un encuentro entre un hombre de 37 años y un adolescente de 18 que van a forjar una amistad, nacida de una admiración casi devota y un cariño entrañable. “Aquel pibe se dedicó, casi proféticamente, a seguir, a observar, a atesorar cada detalle de aquella vida tan suntuosamente humana. El resultado es este libro que nos ofrece casi como un álbum sagrado”, expresó.

El público en un fluido diálogo con Horacio Ferrer
Jubany consideró apropiado “abrir el juego” dada la masiva presencia de periodistas y admiradores. Ferrer, abierto a al diálogo, respondió de manera pormenorizada a todas las preguntas del público.


Graciana Petrone, para El Fisgón Digital: Música y poesía se complementan pero a veces se superponen, ¿cualquier poesía puede ser transformada en letra de tango, como decía Borges?

Horacio Ferrer: Hace 25 siglos la poesía era poesía con música que hablaba, lo que significa que la poesía tiene su propia música. Los maravillosos poemas de Jorge Luis Borges, por ejemplo, no pueden tener música porque tienen música propia. No toda poesía puede ser musicalizada porque chocan las dos clases de música. Esto ocurre con obras como Alfonso, Homero Manzi le agrega letras, pero hay obras que no necesitan contenido.

Jubany: A propósito de esto, ¿El tango es poesía? En los festivales de poesía rara vez nos invitan porque consideran que no lo es. Creo que la forma del tango es un género en sí mismo, si lo separamos estamos rompiendo esa unidad que constituye la canción en sí misma…

Horacio Ferrer:
Con la excepción de los blues y de algunas coplas andaluzas no hay otra expresión como el tango. Que le cante a un cosaco que se tiró al “Don”, al que está enamorado y la madama no el da pelota (risas). Le canta a todo: al tachero, al suicida, al filósofo, al pituco. Tuve oportunidad de escuchar en España un programa en donde recitaban un poema musicalizado por Antonio Podestá: “Como abrazado a un rencor”. Yo pensé que era Calderón de la Barca. Un tango casi olvidado que de pronto aparece como una clase de literatura en medio de la televisión española.

“Soy un atorrante que incursiono en los ambientes universitarios, soy un poeta, no soy otra cosa” (Horacio Ferrer)
Estuve en Universidades fantásticas. Yo soy un atorrante que incursiono en los ambientes universitarios, soy un poeta, no soy otra cosa. Estuve en Oxford, con Madame Lulú (su esposa) donde fui a presentar mi libro El siglo de oro del tango, traducido al inglés, The Golden age of tango. Conocí al subdirector del instituto que es el responsable de la parte española de la biblioteca de Oxford, es la biblioteca más importante del mundo. Me muestra el lugar y me dice que ha conocido a todos los grandes novelistas y escritores del mundo hispanoamericano, Vargas Llosa, Neruda, a casi todos y agregó: “¡Pero las letras del tango!”
Eso lo dijo el profesor O•Neill, con su toga. A veces lo repito y no consigo que me crean. Su frase fue tan espontánea que creo que fue algo muy serio. Lo que es serio, como dice Ortega y Gasset, es adjetivo de ser. Lo que tiene mucho de ser es serio y esto tenía mucho del ser del profesor O•Neill en su opinión sobre el tango…

Para Radio Nacional: ¿Por qué Troilo?
Es el gran creador de la modernidad del tango. Cambió la energía del tango. De paso, también se la cambió a Fiorentino que era un cantor muy bueno antes de Troilo pero extraordinario después de cantar con él. Eran Chasman y Chirolita. Esa voz fenomenal que tenía Fiorentino y después imitó Alberto Morán con Pugliese…

Gerardo Cuilicci: Comparto el cariño y la admiración para Pichuco. ¿Cuál fue la mayor virtud del gordo y su mayor defecto?

Horacio Ferrer: La mayor virtud fue no tener defectos. Las virtudes fueron tan notables que ocultan cualquier imperfección que no hacen nada a la ética rotunda de toda su vida. Con su autoridad dirigiendo, componiendo y siendo exigente con su orquesta. Lo que hizo en sus 60 años fue vivir tres vidas. Nunca habló mal de nadie. El peor insulto que le escuché decir respecto de alguien: “es un brócoli”, un insulto vegetariano, en definitiva.

Ricardo Corvá: ¿En qué momento Troilo estudiaba y componía?

Horacio Ferrer: Yo soy un poco discípulo de él, me levanto a las doce. Apenas se levantaba se ponía a estudiar, a componer y a realizar los arreglos de su orquesta. A las tres de la tarde se iba a Tibidavo, el cabaret donde ensayaba. Todos los músicos de la ciudad iban a escuchar los ensayos de Troilo. No moría ensayando pero le dedicaba toda la tarde desde el mediodía.

Ricardo Corvá: ¿Cuál era la relación y opinión de Troilo para con Carlos Di Sarli?
Voy a contar una anécdota. En el 75 Piazzola me invitó toda una temporada a Mar del Plata. Íbamos a una especie de playón y cargábamos una radio portátil. De pronto sonó Nueve puntos por la orquesta de Di Sarli. Yo, pensando que no le gustaba, cambié de programación discretamente y Piazzola me dijo: ¿Qué hacés? ¡Es la orquesta más milonguera que existe! Troilo, que fue tan maestro de Piazzola en tantas cosas, también era un apasionado de Di Sarli. Incluso, le escuché decir un día: "El tuerto se llevó el secreto a la tumba…"

“Premio Nobel del barrio de Villa Crespo”
Conocí a Troilo una noche en que fuimos con mi hermano al Club de Villa Crespo. En el momento que bajó del escenario mi hermano me pregunta si le voy a entregar la letra que escribí para Homero Manzi. Yo le respondo que cómo voy a hacerlo si estoy frente una deidad. Pero él se la llevó igual, mientras yo observaba lo que sucedía escondido detrás de una columna. Troilo abrió el papelito y preguntó: “¿Quién escribió esto?” . Entonces no tuve más remedio que aparecer, me dijo que era muy bueno pero que no le podía poner música a esos versos tan bellos porque acababa de escribir el tango Responso. “No quisiera que alguien de muy mala fe sostenga que hacer otra obra es estar comerciando con la memoria de un hermano mío como fue Homero Manzi. Responso contiene todo mi llanto para Homero, no puedo hacer otra cosa para él”, me dijo.
Me pareció de una rectitud y una ética congruente con la estética de su música. Y para demostrarme que era verdad lo que decía, nos invitó a una última vuelta que haría en el cabaret Tibidavo. Allí, me pidió que le escriba otra letra y que él le pondría música.
A la mañana siguiente, al regresar al barrio, los vecinos me dieron el Premio Nobel de Literatura de Villa Crespo…

martes, 13 de octubre de 2009

Diario de la plaza y otros desvíos, el libro de poemas de Marta Ortíz



por Graciana Petrone

La inconfundible mirada del poeta que bebe la realidad que lo circunda, fue la que Marta Ortiz puso en su libro, publicado recientemente, “Diario de la plaza y otros desvíos” (Ediciones El Mono Armado). En él, las historias de aquellos objetos guardados que atesoran retazos del pasado, la noche o el invierno sobre una plaza cercana, los afectos, el hogar y las visiones cotidianas, se entrelazan e invitan al lector a realizar un viaje desde el recuerdo, hasta los aconteceres más ínfimos de un presente inmediato. “Lo entrañable está en la obra en un marco de insospechable originalidad con el que cumple el requisito de la creatividad y la innovación. Disfruta el tratamiento de lo anecdótico, tocado con una clarísima virtud del indulgente”, expresó Fernando Silver durante la presentación.

El lanzamiento del libro se realizó en los Altos de la librería Ross, ante un numeroso público. Contó con la participación de los profesores universitarios Roberto Retamoso y Antonia Taleti. También, con las exposiciones de Fernando Silver, director de la editorial bonaerense El Mono Armado y de la periodista Candela Bianchi, hija de la escritora. La lectura de poemas estuvo a cargo de la actriz Mónica Alfonso.

Charla exclusiva de la escritora con El Fisgón Digital



Antonia Taleti expresó durante la presentación de la obra que algunos libros cumplen un acelerado proceso hasta su edición y otros maduran lentamente, ¿cuándo se comenzó a gestar Diario de la plaza y otros desvíos?

Un libro de poesía se gesta lentamente porque, al menos yo, no escribo libros de poesía sino poemas. Cada poema es una unidad, un objeto, un artefacto nuevo y distinto nacido de diferentes estímulos. Se van sumando y de pronto hay una carpeta que contiene un número considerable de esos objetos únicos. Uno decide que puede armar un libro cuando encuentra que hay elementos que se repiten, como pequeñas obsesiones que, leídas en su conjunto, salen a la luz y uno piensa que puede compartirlo con el mundo.

¿Las percepciones del poeta que dieron forma a este libro datan desde hace tiempo?
Hay poemas que empezaron a escribirse hace casi diez años y otros hace menos de uno. Un poema no nace hecho de una sola escritura, pasa por sucesivas reescrituras hasta que, con suerte, se puede pensar que dimos su forma final (si es que la tiene). Recordemos las archiconocidas palabras de Borges: “Publicar es la única manera de dejar de corregir”.

En la obra se vislumbra mucho de identidad, orígenes y pertenencia, ¿puede reseñar parte de su historia, de las conexiones poéticas y las cargas afectivas con los elementos contenidos en el libro?
Sí, hay mucho de búsqueda de identidad y de pertenencia que tiene que ver con mi historia personal. En la forma en que está dividido el libro se ve claramente: Mapa tiene relación con lo autobiográfico, con eso que una no conoce de sí misma, de sus ancestros, que en mi caso, está muy hundido en el tiempo. Pero también hay una mirada hacia el afuera y allí está Contexto. El primer apartado, Goteo, habla de la presencia constante en mí de la escritura, de la insistencia, el goteo de la letra o de la tinta, la búsqueda de raíces que expliquen esa presencia excluyente de la escritura en mi vida…

Breve reseña biográfica de la autora
Marta Ortiz nació y vive en Rosario. Es profesora y licenciada en Letras graduada por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Participó en Congresos, encuentros de escritores y ciclos de lectura de los géneros de poesía y cuento. Desde 2003, coordina el taller de lectura y redacción Ópera Prima.
Su libro “El vuelo de la noche” (La Editorial, Universidad de Puerto Rico, 2006) obtuvo el primer premio de cuento Bienal Internacional de Literatura, 2000. Actualmente, colabora en diversas revistas culturales nacionales y extranjeras y participó en innumerables antologías.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El legendario dúo Vivencia en Rosario


El dúo integrado por Mariano Fazio y Héctor Ayala brindó un magnífico recital en Rosario que llevó al público por un imaginario viaje hacia el recuerdo.

por Graciana Petrone

En un ambiente mágico recreado con acordes de guitarras y dos voces que suenan exactamente igual (o aún mejor) que cuatro décadas atrás, el legendario dúo Vivencia dio un magnífico recital en Rosario el sábado por la noche, en el recuperado espacio de artes Mano a Mano. Con sus canciones más recordadas, estos emblemáticos exponentes de las raíces del rock nacional condujeron al público, por algo más de dos horas, hacia aquellas viejas épocas de los años ·70 en que, “Los juguetes y los niños”, “Pupitre Marrón” o “Mi cuarto”, entre tantos otros, eran los temas que sonaban una y otra vez en las radios y también, los que resultaban infaltables en el repertorio de las zapadas familiares.

La pulcritud del dúo en sus interpretaciones mostró la virtud que tiene la música para acortar el paso del tiempo. Una selecta lista de viejas canciones hizo que los presentes viajen hacia el recuerdo guiados por una mano apenas perceptible .

Sin más intención que brindar un recital exactamente igual a los que hacían en sus comienzos, cuando consolidados como los referentes más importantes del rock en el país, junto a Pedro y Pablo, Vox Dei, Luis Alberto Spinetta o Tanguito, Fazio y Ayala demostraron una vez más la capacidad de la música para quebrar las barreras del tiempo. Las incomparables voces y los acordes de guitarras de aquellos dos jóvenes músicos, cantautores y poetas de mediados de la década del ·70, sin objeción alguna, permanecen inmutables con paso de los años.

Tras el regreso de Ayala a Argentina en el 2000, luego de trabajar para una importante compañía discográfica en Estados Unidos por casi una década, el dúo decidió juntarse nuevamente para recrear sus canciones. “La compañía que tenía nuestros álbumes decidió reeditar uno que estaba grabado en vivo, la crisis del 2001 nos afectó, pero al tiempo salió a la venta”, explicó Fazio.

Por su parte y ante la pregunta de quien aquí escribe, de cuál es el secreto para que sus voces suenen exactamente igual que cuarenta años atrás, Ayala respondió con gran sentido del humor, que tal vez era parte de un milagro. Luego y con un tono más serio, contó: “Hay una base de manejo técnico de la voz, ambos tuvimos un excelente maestro muchos años atrás, esa escuela quedó y hoy nos ayuda mucho”.

Fazio explicó que prefieren tocar en ciudades pequeñas y volver a los lugares que visitaban antes: “En Rosario veníamos a menudo, casi dos o tres veces al año e íbamos a los pueblos de la zona de la provincia de Santa Fe. En aquellas épocas se estilaba tocar en los clubes, donde se organizaban bailes y allí realizábamos los recitales. Era muy bellas épocas”.
"Natalia y Juan Simón", ¿mito o realidad?
¿Es cierto que al conocido tema "Natalia y Juan Simón" debieron cambiarle la letra, obligados por la dictadura militar a fines del 70 y que el verdadero nombre era Natalio y Juan Simón?

¡No! (respondieron al unísono)
Ayala: Ese tema lo compuse allá por el 75 o 76. En ese entonces yo estaba de novio con una chica, Marcela, ella me acompañó a la casa central del Banco de la Provincia de Buenos Aires a hacer unos trámites, nos empezamos a besar mientras estábamos en la fila esperando que nos atiendan, pero se acercó un policía y nos dijo que en el Banco no nos podíamos besar y que si lo seguíamos haciendo nos iba a meter presos.
Cuando regresé a casa me puse a escribir la canción, pero ese tema recién empezó a escucharse a comienzos de la década del 80 y, para ese entonces, era imposible que alguien no pudiera darse un beso en público.

Fazio: Seguramente es una versión que hizo correr alguna ex novia despechada de Héctor (risas), pero esa es la verdad…

Natalia y Juan Simón

Natalia y Juan Simón, están presos,
La ley los sorprendió, en un beso.
Los separaron, se los llevaron,
y le tomaron declaración.

Natalia preguntó ¿qué hemos hecho?
Y Simón se quejó: ¡No hay derecho!
Nos aconsejan, guardar postura
como un ejemplo de educación.

Luego la turba moralista descargó
con mano firme comentarios de rigor.
Natalia y Juan Simón se fugaron,
cargados de emoción, se besaron,
fueron al campo y caminaron
sin rumbo fijo, de cara al sol.

Natalia y Juan Simón no volvieron,
la gente los llamó y no respondieron,
pues en el campo viven sin redes
entre paredes de girasol.

(Héctor Ayala)


viernes, 11 de septiembre de 2009

Coro Mester de Juglaría, patrimonio cultural del partido de Trenque Lauquen

por Graciana Petrone

Creado en septiembre de 1980, se prepara para festejar dos décadas de trabajo por la cultura y el arte. Desde su ciudad, para toda la Argentina y el mundo, se destacan sus innumerables actividades a nivel nacional e internacional.


El coro Mester de Juglaría fue creado en septiembre de 1980 y designado patrimonio cultural del partido de Trenque Lauquen, en 1993. Desde sus comienzos, el grupo estuvo a cargo de importantes figuras. El primer maestro en dirigirlo durante unan década fue Darío González. Luego, José Felipe Vallesi. En 1994, Juan Pablo Cadierno y en 1995 la mendocina Roxana Muñoz. Al año siguiente y por un corto espacio de tiempo, el maestro Nicolás Saveanu se hizo cargo de su dirección. Actualmente lo dirige la profesora Laura Carabelli.

Mester de Juglaría realizó un sinnúmero de exposiciones y presentaciones dentro y fuera del país, como así también, recibió menciones y galardones oficiales.
Entre sus más mentadas participaciones y conciertos se destacan los realizados en las ciudades de 9 de Julio, Morón, Merlo, Pergamino, Tandil, Pinamar, Coronel Suárez, Olavarría, Bahía Blanca, La Plata, Santa Rosa, Gral. Pico, Termas de Río Hondo, Tucumán, Cipolletti, Neuquén, Río Ceballos, Alta Gracia, Córdoba Capital, Mendoza, San Rafael, Capital Federal, Bariloche, Junín de los Andes, Mar del Plata y Salta.

Junto al reconocido autor y compsitor Ariel Ramírez interpretó, en varias oportunidades, la Misa Criolla, Navidad Nuestra y Los caudillos. También, realizó conciertos memorables junto a Opus 4, Zamba, Quipildor, Los Trovadores, el Cuarteto Zupay, Javier Rodríguez, Las Voces Blancas, Jaime Torres y Marisa Sáenz.

Interpretó el Magnificat de Vivaldi y la Misa en Sol Mayor de Schubert con la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca, dirigida por el Maestro Jorge Fontenla. En 1993, actuó en el Teatro Colón de Buenos Aires, donde fue elegido el mejor coro del ciclo ‘93 e invitado, por ese motivo, a realizar un nuevo concierto al año siguiente en el salón Dorado.
En 1995 y 1997 participó en los Encuentro Corales Competitivos Bonaerenses realizados en la ciudad de La Plata, donde clasificó, en ambas oportunidades, para la instancia final y obtuvo el quinto lugar, con mención especial.

Trabajo que realizó el reconocido artista plástico Ignacio Ribelotta para el aniversario del Coro

“El Mariano de la tierra”, el libro de Oscar Ainsuain


El libro representa un valioso trabajo de investigación histórica, que relata la biografía del líder agrario Mariano Echaguibel, muerto en un accidente automovilístico en 1994, mientras encabezaba un paro agropecuario.


por Graciana Petrone


“El Mariano de la tierra” es el libro que el periodista y escritor Oscar Ainsuain presentó recientemente en Rosario. Indaga en las historias de vida del dirigente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Mariano Echaguibel, quien para algunos, es rotulado como el mártir de la lucha agraria. El autor explica que eligió relatar la vida del desaparecido ruralista, puesto que cree que es uno de los dirigentes más importantes del movimiento federado y que, junto a Humberto Volando, encabezó el paro de diez días contra las políticas neoliberales de Carlos Saúl Menem, en 1994.

Ainsuain expresó que la figura de Echaguibel es un símbolo de lucha de los pequeños y medianos productores: “Enfrentó a la dictadura, al alfonsinismo y al menemismo y tuvo el mérito de imponer el piquete y corte de ruta como método de lucha”. También, dijo que la muerte del dirigente agrario se da en un momento de debate en el seno de la FAA, donde, entre otros temas, se comenzaba a debatir sobre la soja transgénica.

Bonetto y Echaguibel, exponentes de dos proyectos opuestos
Bonetto, también dirigente de la FAA, según Ainsuain era quien “compró” las teorías neoliberales de los 90: “El planteaba que había que aggiornarse y que no iba más eso de pelear por un millón de chacras y que los cambios tecnológicos revolucionarían la producción del agro. Y, desde esa lógica, la FAA tenía que ser esencialmente una organización de servicios”.

El autor indicó que Echaguibel, por su parte, sostenía que los avances científicos-tecnológicos, en materia agropecuaria, debían ponerse al servicio de un nuevo proyecto de país. “Aceptaba experimentar con la soja transgénica, siempre y cuando se garantizara el respeto del medioambiente y, respecto del papel de la FAA, afirmaba que tenía que ser una organización gremial para luchar por sus reivindicaciones, principalmente la democratización de la tierra”, expresó.

“La lucha actual contra las retenciones es coyuntural"

El escritor y periodista explicó que en libro sostiene que la lucha contra el actual esquema de las retenciones es coyuntural y que tiene un final incierto. Y agregó, que de ningún modo con la democratización de la tierra quedará atrás un modelo económico agroexportador y conservador como el vigente.
“Una reforma agraria, necesariamente debería afectar los intereses de la oligarquía y los pooles, por lo que estos sectores resistirían por todos los medios una medida de esa naturaleza”, finalizó

fuentes: “Paulo Menotti, para El Ciudadano”


miércoles, 9 de septiembre de 2009

Breve reseña biográfica de Jorge Isaías


Jorge Isaías nació en la localidad santafesina de Los Quirquinchos (1946). Casi dos décadas más tarde, se instala en Rosario.
Atesora en su haber una vasta y prolífica producción de trabajos escritos. Editó algo más de 30 libros de poesía y prosa, muchos de ellos traducidos al francés e inglés. Participó en innumerables antologías nacionales e internacionales y fue galardonado, en varias oportunidades, por distintos organismos privados y oficiales.
Desde 1990, escribe en la contratapa del diario Rosario 12. En 1993, la Fundación Astengo premió su trayectoria en el género poesía. En 1998, el Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Santa Fe declaró de interés educativo su obra “La persistencia del canto”. Luego, en 1999, la honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina declaró de interés cultural nacional su trabajo en prosa y verso.

“Las calandrias de Juanele”, el nuevo libro de Jorge Isaías


Una selección de textos inspirados en los recuerdos de la infancia, dedicados a los habitantes de Los Quirquinchos y que apelan a la evocación constante en el lector, de las más gratas historias de vida.

por Graciana Petrone



Con textos inspirados en recuerdos de la infancia en su ciudad natal, con un fuerte sentido de la identidad, la pertenencia y con una rememoración constante de las primeras emociones, Jorge Isaías nutrió su nuevo libro: “Las calandrias de Juanele (Ediciones Ross). El reconocido escritor santafesino, oriundo de Los Quirquinchos, presentó su obra en el auditorio de la Fundación Ross, que desbordó a causa del numeroso público que acudió al encuentro. Según indicó Silvina Ross, directora de la Fundación Editorial y también mentora del título de la obra, los textos de Isaías representan el primer tomo de una colección de compendios especialmente diseñados para trabajar con estudiantes secundarios. Al respecto, Ana Bugiolaccio, docente y prologuista del trabajo de Isaías, expresó: “La infancia es aquel lugar donde toda esperanza es posible, donde todo está por escribirse o hacerse y la idea es que, a partir de este trabajo, los chicos vuelvan a escribir e interesarse por la literatura”. El libro también cuenta con actividades detalladas al final de cada capítulo, para que maestros y profesores las apliquen en el aula.

La presentación de Silvina Ross
Silvina Ross realizó su habitual presentación del autor y la obra, pero en esta oportunidad con un aditamento especial, ya que fue ella misma quien coronó la edición del libro de Isaías con la elección del título. “Después de todo un proceso de trabajo previo, Silvina propuso llamarlo “Las calandrias de Juanele”, ya que ella tiene un ojo especial para titular, cosa que yo no tengo”, expresó el escritor.

Ross expresó que la motivación principal que la llevó a apoyar el emprendimiento del mentado escritor santafesino, fue el proyecto de trabajo con la adolescencia: “Los textos de Jorge Isaías se disfrutan, están plagados por el recuerdo, la infancia y los personajes de Los Quirquinchos”. Y agregó que también para aquellos que han crecido en una ciudad y no en un pueblo, la emoción de la evocación está presente con la misma intensidad.

“Hasta el cabello más delgado hace sombra en el suelo” (José Hernández)
La docente Ana Bugiolaccio, autora del prólogo y también colega de Isaías, aseguró que la realización del libro está orientada para que los “chicos vuelvan a escribir y a interesarse por la literatura”, ya que esa rama del arte propone todo lo que tenga que ver con lo humano: “Básicamente, la literatura es humanidad”.

Por su parte, el autor refirió que su nuevo libro fue un trabajo realizado con la ayuda incondicional de Bugiolaccio. “Ella hace tiempo que viene leyendo mis textos y valorizó los aspectos sobre la memoria y el recuerdo. Luego, realizó una selección y me propuso la idea de una edición para trabajar con alumnos de escuelas secundarias”, dijo.

Isaías aseguró que su mayor interés al diagramar la obra, fue el deseo de recuperar todas aquellas historias que escuchaba de chico en su pueblo: “Armar una especie de épico que parece estar en vías de extinción y que no es justo que desaparezca”. Y para sostener su postura sobre la necesidad de recuperar las historias de infancia en el pueblo, el tiempo vivido y las propias identidades, citó una frase del Martín Fierro que dice: “Hasta el cabello más delgado hace sombra en el suelo”.

Relatos que invitan a indagar sobre lo esencial de la literatura
Bugiolaccio explicó que en los textos de Isaías está cifrado el vuelo corto de las calandrias y su canto siempre distinto, en el que se inmiscuyen los relatos de la infancia. “La infancia se despliega infinita por las calles de tierra y se dilata mientras exista alguien que traiga a cuento esas historias, que necesitan ser contadas y que sólo la literatura puede atesorar”, dijo.

“Son relatos que invitan a indagar sobre aquello que de esencial tiene la literatura, lo que sostiene la permanencia y la necesidad de interpelación en todos los ámbitos de la docencia, incluidas las propuestas de talleres de los nuevos diseños de los planes de formación docente”, aseguró.