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lunes, 28 de diciembre de 2009

Frabricio Simeoni presentó su poemario “El prontuario de la luciérnaga”


“Hay una animalidad humana que en definitiva está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad; gente que confunde pena de muerte con justicia o inimputabilidad con mano dura…”, dijo el autor.

por Graciana Petrone
Despojado de toda sensibilidad, con una visión cosmogónica, mágica y por momentos cruda de los insectos, reptiles y otros animales, Fabricio Simeoni construyó su último libro “El prontuario de la luciérnaga” (Ediciones Papeles del Boulevard), publicado recientemente. Un bestiario de poemas cortos en donde el escritor y periodista no sólo deshace sin contemplaciones las emociones profundas, sino también las palabras. Con una evidente madurez discursiva arbitra el silencio, los espacios en blanco, el repudio, la domesticidad o la indiferencia hacia el universo animal y relata lo inobservable para muchos, para convertirlo en escenas espasmódicas, palpables y diversas.
En una entrevista exclusiva para El Fisgón Digital Simeoni contó de qué manera surgió “El Prontuario de la luciérnaga”, de sus trabajos anteriores y de su particular mirada del mundo. “Hay una animalidad humana que en definitiva está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad; gente que confunde pena de muerte con justicia o inimputabilidad con mano dura…”, dijo el autor.

¿Cómo surge El prontuario de la luciérnaga?
En 2004, un amigo y ex editor, Abelardo Nuñez, con quien dirigíamos y coordinábamos juntos la revista literaria Los Lanzallamas, me pidió que le escriba textos cortos para una serie de trabajos en técnica origami (una técnica oriental con papel plegado). El tenía pensado hacer una serie de grullas y animalitos para realizar muestras, pero todos objetos únicos y artesanales que no los producía en serie. Yo me había quedado con ganas de continuar mi primer libro de poemas, “Rey piojo”, que también tiene una cosa muy afectiva y visceral sobre los animales. Armé una serie de 20 o 25 poemas para los trabajos en técnica origami de Nuñez y así se inició parte de “El prontuario de la luciérnaga”. Finalmente, realizó las muestras con sus objetos y mis versos pero yo continué escribiendo. Fue el bestiario más extenso que armé en toda mi vida.

¿Por qué la percepción a través del mundo animal?
En lo personal, el mundo animal es parte de mi vida y de algunas situaciones muy particulares. No sé porqué exactamente (y a modo lacaniano lo digo) hay como una animalidad humana que me representa y una humanidad animal que contrasta con eso. Esa animalidad humana que, en definitiva, está representada por un mundo violento, por cierta confusión que es parte de la irracionalidad. Gente que confunde pena de muerte con justicia, inimputabilidad con mano dura. Al prender la televisión y escuchar frases de Tinelli, de Mirta Legrand o Guillermo Andino, nos damos cuenta que hay una animalidad humana completamente repudiable.

El factor humano desplegado en el libro, ¿está entonces despojado de toda sensibilidad?
Totalmente, es la palabra que yo utilizaría si me piden que identifique al libro desde todo punto de vista. Yo diría: despojo en todo sentido y la insensibilidad es un elemento fundamental. Hay también una regresión oral si se quiere, o más anal (por seguir mencionando a Freud) donde la mascota y lo doméstico eran elementos muy representativos en mí. Yo tenía desde canarios, hamsters, perros, hasta tortugas y con cada uno vivía experiencias diferentes. Lloraba si un pajarito se volaba de la jaula o cuando mi vieja me decía que no podíamos tener tantas mascotas. Cuando crecí, el animal tomó como una especie de indiferencia porque me alejé de ese aspecto que me movilizaba tanto. Luego, en la adolescencia, me vinculé a ciertos sesgos temerosos, le temía demasiado a las arañas o le tenía asco a las cucarachas.

Esas referencias no se alejan demasiado del común denominador de la gente: asco a las cucarachas o miedo a las arañas, ¿pero su inmovilidad le hace tener observaciones más directas o sensaciones más punzantes?
Absolutamente. Pasaba horas durante el verano en el patio de casa y me quedaba observando. He pegado gritos y despertado a los vecinos por tener un mamboretá sobrevolando mi cuello, cuando son totalmente inofensivos. Otras veces, me ocurría que no podía apreciar la magnitud del bicho que me caminaba por la espalda. La insensibilidad a la que me refiero, que está plasmada en el libro, no se trata de la corporal.

¿Es aquella insensibilidad no tangible…?

Exacto. Pero el despojo, además de darse desde esa insensibilidad que usted mencionó, también se da, a posteriori, desde lo técnico, desde la imagen, en la palabra en si misma, en la hoja en blanco, en el acto comunicacional propiamente dicho. Desde el relativismo hasta la ambigüedad. Desde lo lúdico hasta lo conceptual… Son muchos aspectos desde donde se trabaja el despojo.

Poemas cortos y concadenados que ofrecen una lectura vertiginosa
Me gusta que el libro pueda ser releído. Juego mucho con el silencio, con la hoja en blanco y con el despojo de palabras. La relectura provoca la posibilidad de revalorizar o regenerar el deseo. Uno, habitualmente, vive de manera muy vertiginosa y se suele leer de la misma manera. Pero ese vértigo debe estar acompañado por un cierto tedio en el lector para que revitalice el proceso y diga: ‘Cierro el libro porque me abrumó’ y al día siguiente vuelva a abrirlo porque sintió que le podía decir algo más…
Algunas consideraciones sobre el autor
Fabricio Simeoni nació en Rosario en 1974. Es periodista, escritor y trabaja en planta permanente del Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, en el equipo de Prensa y Difusión de Plaza Cívica. Fue coordinador de las revistas literarias “Boga” y “Los lanzallamas”. También, trabajó como columnista en el programa 10 puntos, de Louis Novaresio, que se emite por Radio 2, donde realizaba micros sobre filosofía adaptados a la realidad política. Según él mismo cuenta, pudo ensamblar la parte filosófica con la política sin volverse demasiado intelectual para evitar el tedio de los oyentes y de esa manera decir muchos conceptos que incorporó. Conduce también, junto a tres amigos, un programa de Radio en vivo: La cofradía del tío Ben, que se emite por FM TL.
En Mayo del año 2005 fue declarado "Artista distinguido" en Rosario por su trayectoria poética, literaria y periodística por el Honorable Concejo Municipal. En Diciembre de 2006 recibió la distinción como "Artista de la Provincia de Santa Fe", por la Cámara de Diputados de mi provincia, también en homenaje a su trayectoria.En 2007, su libro “Cavidades de recreo”, escrito en forma conjunta con Fernando MArquínez, recibió el primer premio de cuentos Felipe Aldana.
Dirige talleres literarios en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, en el Penal nº 5 de la cárcel de mujeres y para 2010, lo hará en el Instituto de Rehabilitación de Adolescentes de Rosario (IRAR). Publicó algo más de media decena de libros, algunos de ellos logrados gracias al esfuerzo y la cooperación de sus alumnos de taller.
Abocado de lleno a la escritura, el estudio y el trabajo, Simeoni es un ejemplo de vida, puntualmente para jóvenes y adolescentes. Desde temprana edad, sufre de una enfermedad congénita medular que paralizó, en forma progresiva, sus miembros inferiores y superiores. Pero no fue obstáculo alguno para desarrollar al máximo sus capacidades intelectuales, laborales y destacarse notoriamente.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Sin Hernández, sin Saer y sin Gelman

Graciana Petrone
Del libro Perdido en la ciénaga


De una vez por todas decidiste despegar del ostracismo en el que estabas recluido. El calor sofocante del verano te hace sudar pero ni siquiera el agua que se te forma sobre la frente hace que desaparezca la seriedad en tu mirada. Si lo que intentás decirme con los ojos pudiera traducirse en palabras, seguro resultaría un discurso incongruente y confuso. En cambio, tratás de mitigar el silencio entre los dos diciendo que el tiempo seguirá así por unos cuantos días, que lo leíste en el informe meteorológico del diario. Es cierto, este verano descargó toda su furia. Para colmo, tenés la costumbre de tener las ventanas de la cocina cerradas de noche y también de día. Decís que es por seguridad y porque durante la tarde el sol pega de lleno y esa especie de reclutamiento mantiene la casa un poco más fresca. Pero el hecho de que no entre la luz, de verdad me incomoda. El ambiente de tu departamento es asfixiante. Siempre lo sentí así, lúgubre y carcelario desde la primera noche que pasamos juntos.


El tiempo se acorta. No sé si seguir callada o continuar la conversación sobre si se equivocarán una vez más, o no, los del informe meteorológico. Mientras desayunamos te miro y percibo, lo siento: elegiste un camino en el que no decidiste incluirme. Me preguntás por cuarta vez si quiero que me calientes el café. Te digo que sí, moviendo la cabeza. Sin perder tiempo te parás y ponés la taza en el microondas. Sos todo un caballero. Siempre lo fuiste, eso no tiene lugar a discusión. Me volvés a servir la taza de café, que ahora sí está caliente. Decís que soy especial y que conmigo descubriste cosas sorprendentes. Mientras hablás miro tu boca. Me acuerdo de la noche anterior, hace unas horas, nada más y pienso en que me gusta besarte, ¿sabés?, quisiera que dejaras de hablar pero el momento llegará. Sólo es cuestión de minutos.

Palabras criminales.  Pensar que fue tu voz la que me hizo verte de una manera especial. Hace dos años, en un bar, la escuché por primera vez. Subiste a un escenario precario para leer los poemas de tu último libro, no presté atención al título pero los versos eran comprometidos. Cuando hablaste, un frío especial me corrió por la espalda y me conozco, eso significaba que en algún momento nos cruzaríamos. Esa noche hasta imaginé cómo sería nuestro primer encuentro: si yo acercándome hacia vos, con ínfulas de mujer fatal o adoptando un estilo distraído hasta que notaras mi presencia. Pero no sucedió de ninguna de las dos formas, lo que da igual, ya no vale la pena ni mencionar cómo fue.

Le doy el primer sorbo al café que calentaste. Sigo esperando el momento en que me digas, lo de siempre, que no cubro tus expectativas, que la diferencia de edad es un elemento separador o que apareció otra mujer. Aunque lo último resultaría contradictorio porque  jamás se me ocurriría formar una relación estable con un tipo como vos. Lo que me sedujo, al fin de cuentas, fue la posibilidad de descubrirte, de desnudarte. Escuchar esa voz, que me había producido sensaciones extrañas dos años atrás, pero que en vez de leer poemas me dijeran palabras obscenas al oído mientras hacíamos el amor. Tampoco pasó, mis fantasías no encajaron con tu perfil. En cambio, me propusiste compartir a Miguel Hernández, a Saer y me mostraste a un Gelman arrasado por el dolor.

Mientras terminás tu café por fin me contás que en dos semanas albergarás a una estudiante extranjera que conociste por chat. Me preguntás si estoy bien, repetís que no querés dañarme, que soy especial y que aunque suene descabellado y caradura querés continuar nuestra relación cuando ella regrese a su país. Lo primero que se me ocurre decirte es que no voy a poder soportarlo, que sólo voy a poder estar con vos cuando no tenga sentimientos tan fuertes como los que tengo en este momento. Pero es mentira, un discurso repentino y completamente falso porque lo afectivo no me perturba en lo más mínimo. Lo que en realidad me seduce es la idea de que cuando vuelvas del impulso calavera que no tuviste en los últimos veinte años me cuentes al oído, sin obviar ningún detalle, cómo le hiciste el amor, sin Hernández, sin Saer y sin Gelman.

El cine Arteón es el primer Espacio INCAA en Rosario

“Esta sala tiene una historia importante en materia de compromiso con el arte de la ciudad. Recuerdo que allá por la década del ’60 y ’70 era el lugar donde se reunían actores y era un espacio de encuentro social, cultural y político también”, expresó el intendente Miguel Lifschitz a El Fisgón Digital.

por Graciana Petrone

Con la presencia de la directora del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Liliana Mazure, el intendente Miguel Lifschitz, el Vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Eduardo Seminara, el cineasta Gustavo Postiglione e importantes autoridades municipales y provinciales, se inauguró el primer Espacio INCAA en Rosario que funcionará en la recuperada sala del teatro Arteón en la planta alta de Sarmiento 778. Luego de unas breves palabras de Mazure y Postiglione, se proyectó parte del documental realizado por Alfredo Scaglia, donde cuenta la reconstrucción del primer rodaje cinematográfico realizado en la ciudad: “Juan Moreira”, de Enrique Queirolo.

En declaraciones exclusivas para El Fisgón Digital, el intendente destacó la importancia de la recuperación del cine Arteón como espacio INCAA. “Particularmente, esta sala tiene una historia importante en materia de compromiso con el arte de la ciudad. Recuerdo que allá por la década del ’60 y ’70 era el lugar donde se reunían actores y era un espacio de encuentro social, cultural y político también”, dijo.

Postiglione expresó durante su discurso que no es mera casualidad que la sala Acteón marque el inicio de un Espacio INCAA: “Muchos de nosotros empezamos mirando y aprendiendo cine en esta sala. Era el único lugar en la ciudad que durante la dictadura se podía mirar y estudiar cine”. También, que constituye un lugar de resistencia, ya que como parte integrante del cine local y nacional “hay que resistir a los embates y las presiones comerciales del extranjero”. El cine, una cuestión federal
Los Espacios INCAA se crearon con el objetivo de llevar el cine nacional a todos los puntos del país. Una interesante propuesta para acercar las producciones argentinas a determinadas regiones en donde, sin la existencia de estas salas, difícilmente lleguen. Al respecto, Mazure señaló como “fundamental” la recuperación del cine Arteón e indicó que cada Espacio tiene una característica particular según la zona donde se encuentren.

“Es una política de Estado para nosotros que llegue a todos los puntos del país el cine nacional, que tengamos cada vez más espectadores ya que el neoliberalismo de los ‘90 cercenó esas posibilidades y el único cine que podíamos ver era el americano”, expresó. Por último, anunció el cierre de un convenio con Canal 7 por una señal INCAA y la instalación de una antena televisiva en Jujuy, en el límite con Chile.

Un camino ascendente en materia audiovisual en la ciudad
Durante el año en curso, Rosario fue epicentro de dos importantes Festivales culturales: el de poesía y el Latinoamericano de Video. Pero uno de los sucesos más relevantes fue la reapertura de la sala El Cairo. Luego de varios años de lucha, distintos sectores se reunieron para que el hecho sea posible y, un dato relevante de destacar, fue que el objetivo primó sobre toda divergencia ideológica.

Quien escribe, preguntó al Intendente Lifschitz qué grado de participación tuvo el actual secretario de Cultura, Horacio Ríos, en el camino ascendente que tomó, durante 2009, el tema audiovisual en la ciudad: “Ríos es un artista del cine. Sin dudas su anterior desempeño como director del Centro Audiovisual Rosario (CAR), junto a su capacidad de autogestión, sumado a que está atravesando un momento de madurez profesional y además tiene el ímpetu de la juventud, constituyen un aporte esencial al Gobierno de la ciudad”.

domingo, 20 de diciembre de 2009

"Leyendas y cuentos folklóricos argentnos", de Beatriz de Battilana y Roberto López Pertierra


Una recopilación de textos pensada para niños y adolescentes que rescata de la tradición oral historias reales e imaginarias surgidas del pensamiento popular latinoamericano.

Por Graciana Petrone para Señales, La Capital
Desde su más estricto sentido fundacional las palabras están llenas de historia. Constituyen el elemento primario para la transmisión y permanencia de los valores de una generación a otra. Hasta los neologismos, muchas veces, no son una excentricidad de la moda en turno sino el resultado inmediato que emerge de un contexto social determinado. En el libro “Leyendas y cuentos folklóricos argentinos” (Editorial Fundación Ross), la recopilación de textos de los desaparecidos autores Roberto López Pertierra y Beatriz de Battilana, el objetivo primario es acercar a niños y adolescentes a la lectura mediante el conocimiento del pensamiento popular latinoamericano. Un valioso aporte a la trascendencia de la identidad cultural que, por medio de la proyección escrita, rescata de los relatos orales herramientas líricas y pedagógicas para los chicos.

“Leyendas y cuentos folklóricos argentinos” forma parte del segundo tomo de la colección Leer y Pertenecer y es un sentido homenaje a dos escritores que dedicaron gran parte de su vida al arte, la docencia y las letras en la ciudad. Pensada especialmente para estudiantes de escuelas primarias y secundarias, el compendio trae una serie de actividades de trabajo para que maestros y profesores las apliquen en el aula. Propone además, abrir un espacio de recuperación de valores a través de la lectura, pero no mediante un mero mecanismo de decodificación de textos sino como una entrega de elementos que ayuden a los más jóvenes en la construcción de pautas identatarias.

El libro consta de dos segmentos. El primero, integrado por los cuentos folklóricos de López Pertierra que, según él mismo expresó durante la década del ’80 a la directora de la editorial, Silvina Ross, escribió para su hija con la intención de que no pierda las tradiciones que cultivaron las ideas y los sentimientos de las generaciones pasadas. La vieja pícara, el mono simpático, el lobo astuto, el zorro y su tío el tigre, entre otros personajes, fueron recreados por el autor y caracterizan modelos dignos de imitar y en otros casos, “los contraejemplos” que disparan la reflexión de los más pequeños.

La segunda parte está compuesta por las leyendas de Battilana, ordenadas según el espacio geográfico donde transcurren las historias. Explica con una prosa pulcra y coherente con el perfil docente de la autora, el surgimiento de ciertos fenómenos, figuras humanas, animales y objetos emanados de la cultura popular. La oscilación entre lo real y lo maravilloso es uno de los recursos más valiosos que utilizó la escritora para narrar las transformaciones sufridas por sus personajes, muchas veces producto del premio o el castigo por acciones realizadas.

Fiel al sentido etimológico del término folklore (Folk, pueblo y lore, saber) los relatos de López Pertierra y de Battilana son la continuidad de las tradiciones y la sabiduría popular a través de su proyección literaria. Con palabras cargadas de historia y que representan, para los desaparecidos escritores, la expresión más cabal surgida desde las raíces y trabajada en pos de la construcción de la identidad argentina.

Beatriz de BattilanaFue profesora de Lengua y Literatura, ensayista y crítica literaria. Su tarea docente, ejercida con inteligencia y sensibilidad le ganó el afecto a todos sus discípulos. También, privilegiaba la sabiduría popular que aparece en el folklore argentino. Consideró la posibilidad de recrear literariamente las leyendas populares, con el propósito de mostrar historias, imaginadas o verdaderas, transmitidas de generación en generación, de abuelos a padres y de éstos a nietos.
Fue coautora de los libros “Cien sonetos argentinos” y “Letras del folklore”, este último, de Editorial Fundación Ross.
Roberto López PertierraEn cada tarea que realizó como actor, director teatral, periodista, docente, poeta y narrador, mostró un trabajo apasionado y una obsesiva precisión. Disfrutó de la respuesta favorable del público y de sus alumnos. Al rescatar y reescribir leyendas folklóicas busca que los jóvenes se acerquen al pensamiento popular latinoamericano para que examinen sus propias preocupaciones, con las historias de los personajes que fueron imaginados por nuestra propia tradición. La Editorial Fundación Ross le editó su libro de cuentos “Las vueltas de la vida”.
(Datos biográficos extraídos de la solapa del libro “Leyendas y cuentos folklóricos argentinos”)

viernes, 18 de diciembre de 2009

Editorial Ciudad Gótica inauguró un nuevo espacio cultural



En un emotivo acto que reunió a numerosos escritores y artistas locales y contó con un mini recital del cantante rosarino Adrián Abonizio, Editorial Ciudad Gótica inauguró, el miércoles 15 de diciembre, un nuevo espacio de arte en las instalaciones de Urquiza 2031. El lugar está destinado a la realización de presentaciones, conferencias, exposiciones, cursos, talleres, muestras y recitales.
Sergio Gioachinni, director de la editorial, anunció el lanzamiento de una nueva revista cultural e invitó a todas las personas que quieran participar del proyecto a enviar el material a ciudadgotica@arnetbiz.com.ar.

jueves, 17 de diciembre de 2009

"Celebrar la diferencia, unidad en la diversidad", del rabino Sergio Bergman

“No puede ser que patria, bandera y nación sean expresiones de derecha y que Derechos Humanos sea asumido como una reivindicación de izquierda. Debemos crecer y madurar en la diferencia…”, expresó el autor.


por graciana Petrone para http://www.elfisgondigital.com/

Ante una numerosa concurrencia que desbordó la sala del Auditorio del Centro Cultural Ross, el rabino Sergio Bergman presentó en Rosario su último libro “Celebrar la diferencia, Unidad en la diversidad” (Ediciones B). Acompañado por su par, el religioso local Daniel Dolinsky y por la directora del lugar, Silvina Ross, instó a los ciudadanos a “unirse y amarse” por el bien de la nación: “Los argentinos debemos pacificarnos. No puede ser que patria, bandera y nación sean expresiones de derecha y que Derechos Humanos sea asumido como una reivindicación de izquierda. Debemos crecer y madurar en la diferencia en el pedazo de argentino que se es para hacer, desde ese lugar, la diferencia”. En una exposición de casi dos horas el líder judío reseñó parte de la tesis desarrollada en su obra y explicó que, fiel a los cánones de la cultural oriental, no constituye una contrapropuesta a lo establecido (según los valores occidentales) sino una “profundización” de los preceptos ya instaurados: “El libro trata de volver a la raíz oriental donde la integración y la sabiduría no compiten sino que se complementan”.

La directora del lugar destacó la importancia del trabajo del religioso y agradeció la presencia del público. Por su parte, Dolinsky dijo que el desafío que propone Bergman en el libro es ayudar a encontrar, a través de sus posiciones, todo aquello que se ha sembrado y lograr que se refleje en alguna acción a partir del hacer cotidiano”.

El equilibrio justo a celebrar entre las diversidades como ciudadanos“Que las diferencias ideológicas- señaló Bergman - no sean abolidas sino bienvenidas dentro del sistema”. Y explicó que rechazar la diversidad de pensamiento no es democracia sino demagogia y que todo sistema totalitario es peligroso “porque no permite la diferencia y anula toda celebración del otro como el otro”.

El autor dijo que leer “Celebrar la diferencia” representa “todo un desafío” y que es la base filosófica de lo que él mismo llama una experiencia existencial de vivir. “Es una matriz de cómo nosotros podemos interpretar y de alguna manera darle sentido a nuestra vida. Lo que la humanidad hizo o logró con la integración de las diferencias marcó el grado de desarrollo de sus valores”, explicó.

“No hacen falta referencias coyunturales y personales porque son obvias, pero el fondo de la cuestión no es la superficie de la coyuntura sino la estructura y esa evolución es espiritual. Se debe crecer y madurar en las diferencias”, reiteró.
Uno de los puntos necesarios para la transformación del país, que destacó el religioso, es el cambio en “uno mismo”. Y agregó que para una verdadera transformación, los argentinos tienen “un trabajo difícil” porque no es el país el que cambia sino sus ciudadanos: “No hay nada más difícil que el cambio en uno mismo”.


Bicentenario, “Integrar las diferencias en un proyecto nacional” (Bergman)“La revolución del nuevo mayo argentino va a ser una evolución, no una revolución. En el país no hacen falta héroes sino involucrarse con conciencia cívica”, enfatizó. De esta manera, reconocerse en la diversidad de la unidad que aún está pendiente, creer en la patria, en la constitución, en el bien común y en Dios, fueron algunos de los conceptos más importantes que destacó durante su extensa exposición. También, insistió con la revalorización de las instituciones y la necesidad de una participación activa de la ciudadanía en pos del país.

“La libertad es la ley; la igualdad la equidad y justicia social. La fraternidad, no es otra cosa que volver al origen como argentino y como seres humanos en una única y bendita familia”, expresó.

Según el religioso estar unidos y en paz no significa que los ciudadanos deban renunciar a sus ideas y pensar igual: “Los problemas de nuestros políticos mucho tienen que ver con integrar las diferencias en un proyecto nacional. Sólo integrando las ideologías se podrán celebrar las diferencias”.

Diálogo entre padres e hijos, un elemento fundamental para el crecimiento“La solución en término cultural – señaló Bergman - lleva más de una generación y otras cosas a celebrar como diferencia es que nuestros hijos sean diferentes, a pesar de ser nuestros”. De este modo, aseguró que la obra representa la posibilidad de conversar para “continuar una cadena esencial en el marco del diálogo entre padres e hijos” y un “manual” de instrucción espiritual entre generaciones.

El líder judío consideró que es necesario profundizar la existencia permanentemente y que el ser humano “va siendo quien es, no solamente por demostrar de dónde es y hacia dónde va, sino por que tiene que hacerse cargo de quién es”.

También, dijo que se debe reflexionar cuando no se hace lo que se desea porque otras personas no lo permiten: “Debemos hacernos cargo de nuestras libertades y celebrar la diferencia en el trabajo espiritual de construir nuestro ser en las dos diversidades: de dónde venimos y hacia dónde vamos”.
Finalmente, explicó que entre las dos grandes vertientes (origen y camino) se tiene que edificar el “hacer cotidiano” y proponer un paréntesis: “En ese lugar es donde vamos a realizar nuestra más sabia inversión, pero no del capital que podamos retener sino de una dimensión espiritual que se puede expandir para llegar a ser”.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El actor rosarino Cristian Alvárez


por Graciana Petrone

Actuó en España con la puesta “El otro Galileo”, también en Uruguay, Chile y Paraguay. Recorrió gran parte del país con sus obras desarrollando humor, drama y arte escénico infantil.
“¡A mí no me la van a contar!”. Así, el actor rosarino Cristian Alvarez repitió el latiguillo de Enrique Santos Discépolo durante meses personificando al recordado tanguero y director teatral en su programa radial en la década del 50. Talentoso, atípico y comprometido, el artista reseñó sus comienzos en el escenario, las dificultades de los dramaturgos locales para forjar sus espacios y detalles de su reciente carrera sindical.

Alvarez comenzó sus estudios teatrales a los 11 años en la escuela Gurruchaga con Chuiqui González, luego tuvo maestros como Miguel Palma, Ana Barzola y Norman Brisky, entre otros. Es egresado del Taller integral de Teatro para Adolescentes y entre 1988 y 1994 fue miembro activo de la Agrupación Rayuela. En 1987 realizó su primera función profesional: “Fue en la que cobré por actuar ya que antes solo lo había hecho ad honórem”, aclaró. Asimismo, explicó que a partir de 1990 desarrolla el teatro desde distintos ámbitos con una postura “independiente” y de “auto gestión”.

“Hago todo el tipo de actuación y en el sentido amplio no tengo preferencias”, aseguró. En consecuencia, a la hora de destacar alguna obra realizada afirmó que no quiere ser injusto con sus compañeros de escena, no obstante evocó a“Tamoachán”, una puesta con una visión indígena de la Conquista de América en la que representó al bufón de Moctezuma. “Allí descubrí la trascendencia de actuar y el poder de encontrar una dimensión distinta del tiempo-espacio”, agregó.

El actor refirió también, que desde el 2007 se desempeña como Delegado Gremial luego que el Sindicato local estuviera cerrado por siete años: “Estamos en una etapa de transición, la labor actoral no tiene un reconocimiento justo”, dijo. Por lo que agregó que se viven “abusos” en cuanto a contratos, sean provenientes del Estado o de salas privadas.

Al referirse a los medios de comunicación, el actor los definió como un “círculo viciado y vicioso” y afirmó que no hay espacios para los artistas locales ya que para “el negocio de la prensa” promocionar espectáculos que no son conocidos no resulta redituable.

Actualmente, tiene propuestas para niños, recorre escuelas secundarias con versiones del Martín Fierro, El Lazarillo de Tormes y desarrolla funciones para adultos de humor y de teatro político basado en la vida de Discépolo. A mediados de este año dormó aprte del elenco del sainete “El Conventillo de la paloma”. Por supuesto, comprometido y acorde a su estilo actoral. “Y a mí… ¡A mí no me la van a contar! ¿Entendiste Mordisquito?”•

lunes, 14 de diciembre de 2009

"Gallina Ciega", el libro de poemas de Alicia Salinas


“Intenta componer en un discurso lineal a través de sus ojos, entre una maraña espasmódica, satírica y provocadora, que se centra en la sensación de sentirse observada”.
por Graciana Petrone

Versos que reflejan la cotidianeidad del mundo y las percepciones descarnadas de una niña-mujer que desmenuza concienzudamente los entretelones urbanos, domésticos y afectivos, son los que constituyen el libro “Gallina Ciega” (Editorial Ciudad Gótica) que la poeta y periodista rosarina Alicia Salinas presentó recientemente. En él, el intento de desentrañar la verdad de los estratos más herméticos, austeros e interiores del alma, es plasmado por la autora con un pincel casi feroz, contundente e implacable. El encuentro contó con la presencia de Sergio Gioachinni, director del sello editorial y de las escritoras Mercedes Gómez de La Cruz y María Paula Alzugaray quien expresó: “Intenta componer un discurso lineal a través de sus ojos, entre una maraña espasmódica, satírica y provocadora, que se centra en la sensación de sentirse observada”.

“Huellas urbanas”, “Huellas domésticas” y “Huellas silvestres” son los tres intensos capítulos en los que se divide el libro de Salinas y en los que aborda, de manera especial, los escenarios más verosímiles y cotidianos, casi desde las sombras de los ojos vendados como en el juego de niños “la gallinita ciega”. “Esta poeta, para quien el idioma es presencia sin sensibilería, la hace penetrar en el reino de su paisaje doméstico, como quien palpa el seno de una historia dormida”, expuso Alzugaray.

Casi como un mecanismo de protección y al igual que en el juego, el libro “Gallina Ciega” revela la intención de cubrirse los ojos para ahondar, desde la oscuridad interior y con un lenguaje profundo y ordenado, las sensaciones más íntimas del ser humano. “Escribe sin artificios ni desfiguración ni efectismos ni otros entretenimientos sobre su ceguera, recubierta de plumas que la protegen del frío, de la humedad, de los rayos del sol y los arañazos”, agregó la presentadora.

Colección “Abril del 91”
Gioachinni indicó que el libro de Salinas integra una importante colección, “Abril del 91”, que reúne a distintos escritores de todo el país y cuyo director es el santafesino Sergio Ferreira. También, sostuvo que la periodista, docente y poeta realiza un trabajo muy poderoso en su obra. “Es un libro muy interesante porque recorre el camino que las huellas dejan en nuestro cuerpo y expone un concepto poderos de la relación del ser humano con lo que lo rodea”.

Breve reseña biográfica de la autora
Alicia Salinas nació en Rosario en la primavera del 76. Es licenciada en Comunicación Social, periodista, escritora, poeta y titular de la cátedra de Redacción en el Instituto de nivel terciario TEA Rosario. Publicó su primer libro, “La sumergida” en 2003 y participó de las antologías poéticas “Las 40, Poetas santafesinas 1922-1981”, “Poetas del Tercer Mundo”, “Diecinueve de fondo” y en la muestra de poesía argentina-colombiana Arquitrave. También figura en “Pulpa” (2006), “Dodecaedro de poetas” (2004) y “Los que siguen, 21 poetas rosarinos” (2002).

viernes, 4 de diciembre de 2009

Colección "Negro Absoluto"


por Graciana Petrone

De la mano de Juan Sasturain se presentaron en Rosario tres novelas policiales argentinas. “La literatura no es evasión y estos autores dan un gesto de irrupción, de enriquecimiento de la realidad…”, dijo el escritor porteño.

Con una impronta escénica muy fuerte situada en ciudades argentinas, con el suspenso y el enigma característicos del género británico de principios del siglo XX y textos que conservan la tradición discursiva de un policial negro norteamericano de alto voltaje, con sus consecuentes derivaciones como asesinatos sangrientos, persecución, corrupción policial e imágenes de acción extrema dignas de clásicos cinematográficos de gangsters, se presentaron tres libros que conforman la segunda edición de las trilogías de novelas de la colección “Negro absoluto” (Ediciones Aquilina). El encuentro se realizó en los Altos de la librería Ross, coordinado por el reconocido escritor bonaerense Juan Sasturain, quien expresó durante la ocasión: “La literatura no es evasión y estos autores dan un gesto de irrupción, de enriquecimiento de la realidad, que en los últimos tiempos en argentina es prácticamente un hecho inédito”. La terna de títulos expuestos fueron “Todos mienten”, del rosarino Osvaldo Aguirre, “Ceviche”, del porteño Federico Levin y “Los bailarines del fin del mundo”, del entrerriano Ricardo Romero.

Osvaldo Aguirre expresó a El Fisgón Digital que la colección “Negro Absoluto” fue idea de Sasturain quien propuso hace unos años reunir a autores de distintas provincias argentinas y realizar una saga de novelas encuadradas dentro del género policial negro. “La pauta era que la trama transcurriera en Argentina, en distintas épocas y que cada autor conformara, de esta manera, una trilogía”, dijo.

Sasturain refirió durante la presentación de las obras que muchas veces fue interpelado por sus alumnos, durante su desempeño como profesor de letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en épocas de dictadura militar en el país, sobre el vínculo entre literatura y sociedad. “Yo les respondía que lo importante, sobre todo, es el ‘y’, el tipo de vínculo establecido. Cuando se habla de literatura versus compromiso, creo que la evasión consiste en el escritor despreocupado que escribe sólo para él”, admitió. En relación a las obras que integran la colección Negro Absoluto, el renombrado escritor y docente porteño dijo que no portan evasión, sino, por el contrario: invasión: “La literatura invade y un buen libro convierte a la realidad en una buena historia, la enriquece”.

Literatura, crímenes, acción, suspenso y compromiso
Enfocados de lleno en representar escenarios verosímiles, contextualizados en el país en épocas pasadas, como ocurre en la novela de Aguirre o en “una Argentina levísimamente futura”, como en la de Romero, los autores apelan al realismo e intentan profundizar sobre los cánones del policial negro argentino ya establecidos, que portan sin dudas marcados rasgos del relato criminal negro norteamericano. Pero aquella narrativa estadounidense situada dentro de su propio contexto social – según indica el filósofo Manuel Rudd en un ensayo – evadía. Mientras que la de Aguirre, Levin y Romero, además de que se nutren de violencia, de la audacia detectivesca, de la eterna lucha entre el bien y el mal, incluso sin desechar el suspenso propio de la narrativa inglesa, tiene la intención de estigmatizar la colección con la “invasión”, en la que su mayor herramienta es el desarrollo de las tramas en ciudades argentinas.

Coherente con lo expuesto por Sasturain sobre que la literatura invade, los títulos de Negro absoluto, además de portar el sello de la novela policíaca negra con todos sus aditamentos, están situados dentro de un marco escénico-cultural, lo que vislumbra un compromiso social. “Aunque a veces no pase por el lugar donde se desarrollan las historias sino que sean creíbles”, añadió el presentador.

“Ceviche”, de Federico Levin
Aguirre, encargado de presentar la obra de Levin, indicó que “Ceviche” es un relato con muchos personajes, misterio y que porta una característica particular que es la estructura de la narrativa, por momentos “disgresiva”, además de que se desarrolla dentro de un ámbito totalmente inesperado. Según explica Sasturain en la reseña del reverso del libro, la novela cuenta la historia de El Sapo Viscera, un detective “ad-hoc” que se mete en la comunidad peruana del Abasto para resolver un crimen que ocurre mientras él come el ceviche más rico que haya probado jamás.

“Los bailarines del fin del mundo”, de Ricardo Romero
Levin reseñó la trama de la obra de Romero y explicó que constituye la segunda parte de la trilogía y que los protagonistas son los mismos que en su anterior novela, El síndrome de Rasputín: “Abelev, Muishkin y Maglier, los íntegros amigos marcados por el síndrome de Tourette, una enfermedad por al cual no pueden retener algunos tics, forman parte de una aventura policial en una época levísimamente futura”. Además, indicó que parte del desarrollo de la historia transcurre en el mundo de los subterráneos ya que deben ir a una disco situada en los “subsuelos” de la Argentina post bicentenario en busca de una mujer que nunca saben bien quién es o si verdaderamente existe. “Lo que hace Romero con estos personajes enfermos tiene de mágico, más allá de la aventura, el hecho de plantear la profundización de sus rasgos insólitos”, finalizó.

“Todos mienten”, de Osvaldo Aguirre
Romero fue quien argumentó sobre la obra del escritor rosarino y expuso que tanto el anterior volumen, “Los indeseables” y también el actual: “Todos mienten”, están ambientados en la Buenos Aires de la década del ’30. “Es muy realista si se tiene en cuenta que Aguirre es de Rosario pero tiene matices que trascienden más allá de lo real”, expresó.
“El protagonista es el mismo que su novela anterior, Germán González, un periodista de policiales que tiene amigos en las calles, a modo de informantes, lo que le permite moverse en un mundo oscuro”, dijo. Pero aseguró que la trama del relato reside en la forma en que el reportero se involucra para llegar a la verdad, basada en un periodismo que no se detiene en la mera noticia sino que ahonda en la historia: “Su personaje se da cuenta que en el camino hay otras cosas importantes, además de la verdad y que son necesarias contarlas”. Por último, destacó una escena de persecución escondida entre la multitud en un mercado, al comienzo de la obra, digna del film “Los intocables”.

martes, 1 de diciembre de 2009

La soledad de Beth

Imagen, gentileza de www.lulysdiary.blogspot.com



Ella despliega
sabia y sedienta
sus brazos sin alas. 
Hay un pudor inusual. 
Un silencio furioso
que la aterra.

Graciana