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miércoles, 17 de marzo de 2010

Diseertación del catedrático argentino Mario Bunge en Rosario

Graciana Petrone

En el anfiteatro del Parque España y ante una masiva concurrencia el filósofo, matemático y físico de 91 años deslumbró con su asombrosa lucidez y sapiencia.


“El verdadero socialismo jamás se practicó en ninguna parte del mundo salvo en las tribus primitivas”, dijo Mario Bunge, filósofo, matemático y físico argentino Mario Bunge. Con 91 años y residente en Montreal, Canadá, desde 1966, viajó a Argentina para brindar un ciclo de conferencias en Rosario y la ciudad de Santa Fe, invitado por la empresa Delfante S.A. en su cincuentenario. El catedrático, tiene en su haber más de 75 libros publicados, 200 tesis y 16 doctorados. Durante su exposición realizó un exhaustivo recorrido por las diversas corrientes políticas, sociales, económicas e ideológicas de la historia, analizándolas desde una de sus múltiples especialidades: la perspectiva de la filosofía política.
Desde el desinterés de Hobbs y Looke por los procesos de colonización británicos y franceses, la incoherencia del comunismo marxista, la ignorancia de los ultraderechistas norteamericanos sobre el “ABC del pensamiento político” y hasta la omisión de la mayoría de los pensadores universales sobre los derechos de género, fueron algunos de los múltiples temas que abordó el profesional. En tanto, sugirió que el poder nacional total (alejado de la democracia) que lleva adelante China en la actualidad “es el más difícil de clasificar”.

La filosofía política y la función del filósofo político
Al comienzo de su disertación Bunge realizó una breve explicación sobre la filosofía política y la función del filósofo político. En su análisis explicó que la primera es la rama de la filosofía que sopesa los méritos y los reductos de los distintos órdenes: liberal, democrático, social democrático y fascista. En tanto, que el filósofo político es quien dice qué regímenes favorecen los intereses de las minorías y qué gobiernos protegen los derechos y cuáles los regímenes. Cuáles favorecen el progreso y cuáles lo obstaculizan.

“El filósofo nos dirá que la libertad incontrolada del individuo es tan enemiga de la democracia como la opresión. Que libertad y democracia vienen de abajo y no de arriba ya que el privilegio es enemigo de la libertad y la igualdad. Los filósofos políticos contemporáneos creen desligar las afinidades políticas y una concepción del mundo”. Sin embargo, Bunge explicó que toda concepción política presupone una concepción del mundo: “Si todo dependiera nada más que de ideas la acción política se reduciría a hablar y a escribir, si estamos sometidos a la voluntad de Dios, entonces la eficacia será más que la acción, si la naturaleza humana es invariable las reformas sociales serán inútiles”.

La incoherencia y el desconocimiento
“Sólo unos pocos filósofos como Aristóteles, Platón, Marx, Looke o Hobs, estuvieron ubicados en sus ideas políticas de amplios sistemas”, dijo. Sin embargo, calificó de incoherente a Marx ya que “no advirtió que las igualdades era incompatibles con la dictadura del proletariado”, que “casi todos los filósofos fueron indiferentes a la independencia de la mujer” y que “Looke y Hobss., quienes vivieron la época de la colonización británica no se ocuparon de las colonias”.

Respecto a la reacción de la “ultra derecha norteamericana” frente al anuncio del fin del “laizze fair” por parte de los gobiernos de George Bush (h) y el de su par francés, Nicolás Sarkozy, la consideró como “portadoras de un total desconocimiento sobre el ABC de la filosofía política cuando puso el grito en el cielo y declaró que eso era llamado socialismo”. “En efecto, los socialistas proponen la socialización de la esfera pública mientras que la política pro capitalista consiste en salvar al sistema a costilla del pueblo, es decir, socializar la pérdida”, agregó.

Socialismo y evolución
Bunge explicó que la filosofía política no se limita a la lucha por el poder sino que incluye a los gobiernos y a los problemas técnicos que se plantean en la administración de un sistema cualquiera. “En particular los filósofos políticos pueden reconocer que la protección del medio ambiente requiere medidas que limitan la propiedad privada, por lo que establecen resistencias a quienes poseen propiedad privada”, dijo. Por ello, consideró que el filósofo político “tendrá que examinar los efectos de todo tipo que causen los insumos científicos al estado” y que “si es favorable a la mejora de la calidad de vida, deberá empezar por averiguar cómo se mide la calidad de vida”.

"Si un economista dice que la calidad de vida es el producto interno bruto, un socio economista dirá que eso no basta, también hay que saber cómo se distribuye al riqueza”, sostuvo. Al efecto, puso de ejemplo a Arabia Saudita, del que consideró que tiene un enorme producto interno bruto pero la mayoría de la gente vive mal. “Hay otros países mucho más pobre como Costa Rica pero en donde la gente vive mejor y más tiempo”, añadió. El catedrático explicó que los ejemplos citados motivaron a que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cambie los métodos de medición de la calidad de vida del “ingreso per cápita por el índice de desarrollo humano.

“A los índice de medición de la ONU, a mi criterio, le faltan dos variables: la desigualdad de ingresos y la sostenibilidad eco-social. La sostenibilidad importa si atiene a que somos responsables de nuestra existencia. Y la desigualdad importa porque cuando es pronunciada no sólo daña la salud sino que es causa de conflictos sociales y es aún más sórdida que la pobreza absoluta.

En uno de sus libros Bunge propone ampliar los índices de medición de la ONU y examinar más detenidamente los terrenos de la democracia. “Sobre la administración de la riqueza, el entorno nacional y la cultura sugiero una alternativa para el capitalismo en crisis y para el socialismo vencido que nunca fue genuino. Es lo que yo llamo la democracia integral. Igualdad de sexos y razas, de posibilidades económicas y culturales y participación en la gerencia del país”, indicó.

El verdadero socialismo jamás se practicó en ninguna parte del mundo
“El verdadero socialismo jamás se practicó en ninguna parte salvo en las tribus primitivas donde se practica el cooperativismo”, expresó. En cuanto al llamado “comunismo o stalinismo” explicó que no tuvo nada que ver con el socialismo ya que no compartió una de las grandes riquezas del socialismo: la riqueza política. “Fue cualquier cosa menos socialista, aunque no puede negarse que en su momento la URSS contó con la a menor desigualdad de ingresos y que subió mucho el nivel cultural. Po último, advirtió que “el caso más difícil de entender es el del partido chino, el cual desarrolla políticas que favorecen a la burguesía china. “Es cierto que ha mejorado su suerte como muestra el índice de desarrollo humano de esa nación en las naciones unidas y no practica la democracia”, finalizó.

Ideologías, izquierdas, centros y derechas
“Los cínicos tienden a subestimar la ideología como mero fenómeno, esto puede ser cierto en los líderes moralistas pero no en sus seguidores. Por ejemplo, los campesinos que se enrolaron en las cruzadas estaban motivados por las creencias de su religión, en cambio los líderes querían ir a la tierra santa no para liberar el santo sepulcro sino para apoderarse de las riquezas que creían que iban a encontrar allí”, dijo. Y admitió que las creencias son importantes en todos los ámbitos, especialmente en lo político, ya que las creencias guían las acciones voluntarias. “La gente puede ser movilizada o inmovilizada no sólo por los intereses materiales sino también por los ideales, sean nobles como la democracia o innobles como la limpieza étnica o el dominio del mundo”, ejemplificó.

Con respecto al “concepto general de ideología” consideró que existen dos grandes grupos: “la ideología religiosa y la política”. En cuanto al aspecto religioso dijo que hasta hace años no desempeñaba un papel importante en la política de los países desarrollados pero que “cada vez es más aliada del poder político”.
"Izquierda, derecha y centro se superponen parcialmente, cada uno comparte algunos principios o procedimientos con otras ideologías. Tanto fascistas como comunistas recurren a la violencia y la social democracia apenas se distingue de la democracia liberal, ya que ambas promueven la reforma progresiva”. También sostuvo que todo movimiento político tiene centro, izquierda y derecha. Incluso, que el partido nazi tenía una izquierda que fue eliminada cuando Hitler llegó al poder, el centro, representado por el mismo dictador y la derecha alemana, que le reprochó a Hitler no haberse atenido estrictamente a los principios nazis.

Bunge dijo que en la actualidad los politólogos más relevantes, incluyendo a los periodistas asesores presidenciales norteamericanos provienen de la extrema derecha: “Esto es comprensible, ya que los gobernantes autoritarios prefieren pagar para escuchar sobre lo que ejecutan y no a académicos que le marquen la verdad sobre sus actos”.


2 comentarios:

  1. Interesante la disertación! por demás enriquecedora como herramienta para un discusión que seguro hubo en ese momento. Las realidades plasmadas con un buen nivel.

    Gracias por la oportunidad de leerle

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  2. no pude ir porque me entere tarde y ya estaban todos los lugares ocupados, vos me hiciste vivir la disertación de Don Mario, te felicito por este escrito

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